Linea Directa


LA EMPRESOCRACIA SE CORROMPE
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 03-09-01)

El pueblo de México está comenzando a pagar uno de sus más grandes errores de los últimos tiempos: haber ejercido el voto sin conciencia, lo cual permitió a Vicente Fox llegar a la Presidencia acompañado de una nueva élite que ejerce los poderes político y económico: la empresocracia.

El término suena mal, tal vez como una terrible cacofonía, pero describe casi a la perfección, al grupo de poder que el pasado primero de diciembre le cruzaron el pecho con la banda presidencial, en la persona del señor subcomandante en jefe de las fuerzas empresariales del país y de algunas transnacionales.

Poco les duró el gusto a quienes en un legítimo arranque de hartazgo de la autoritaria prepotencia de los priístas, depositaron en las urnas su papeleta para avalar el acceso al poder de un presidente sin partido (por más que los interesados no se cansen de contradecirnos).

Y llegó a Los Pinos el primer presidente mercadófilo en nuestra historia. Con él llegaron a la administración pública federal los empresarios más connotados de las finanzas, de la banca y de la industria nacional y algunos conectados con la industria extranjera. Ahora se ve claro, el pueblo se tardó en darse cuenta, pero ya se hizo evidente y solo los idiotas o los mal intencionados son incapaces de aceptar que éstos no llegaron a gobernar; llegaron a hacer negocios ¡grandes negocios!

El objetivo de la empresocracia, que no es lo mismo que la plutocracia, no tiene nada que ver con los siguientes rubros: el bienestar social, el abatimiento de la pobreza, el incremento de la educación humanista y simbólica, con un más justo reparto del producto nacional, una mayor participación democrática, una política agraria eminentemente justa, y con otras muchas demandas sociales que son el lastre histórico que carga un pueblo ya cansado de navegar a la deriva.

Sin embargo, al igual que pasa con una pieza de carne abandonada a las inclemencias de la intemperie, esa empresocracia, encabezada por el subcomandante Vicente, se empezó a descomponer y a emitir sus ofensivos efluvios hasta hacer irrespirable el ambiente. Al grupo le  ganó la corrupción porque, debido a su falta de oficio y a la falta de costumbre en el poder, comenzaron a comerse el pastel antes de estar éste completamente cocinado.

Al día del primer informe presidencial, un documento que no hizo explícita la posición del grupo, los grandes negocios pendientes en proceso son: la venta de Banamex a Citygrup, con todo y compromisos del multimillonario pagaré del IPAB, que privilegia a uno de los muchos amigos financieros y empresarios del subcomandante Vicente, al veracruzano Roberto Hernández; la construcción del que será el nuevo aeropuerto internacional para dar servicio a la capital de la república, el cual beneficiará, entre otros, a los narcosocios del Los Pinos, me refiero al poderoso grupo mexiquense, heredado por el tabasqueño Roberto Madrazo y socios de la mafia; los agronegocios del subsecretario de la Sagarpa , Juan Carlos Cortés García y su empresa de participación extranjera, así como otros negociazos del señor USA (biaga, no como dicen las malas lenguas, usaviagra) además de los muy sospechosos negocios de los ingenios azucareros, del café y del los ajos; los negocios en el sector energético que están beneficiando directamente a transnacionales y, para acabarla de fastidiar, los negocios más lucrativos: los de que se refieren a las concesiones satelitales para el control de las comunicaciones y, sobre todo ello, aquellas que se preparan para entregarse al gran amigo del subcomandante Vicente, el señor Alfonso Romo, el representante en México de la importantísima transnacional Monsanto, negocio que consiste en una red de canales de televisión libre. Algo así como fundarle un nuevo imperio como el del viejo Azcárraga, pero ahora para que se divierta el nuevo Tigre.

Así que la nave del subcomandante Vicente, viento en popa a toda vela, surca con mando firme las procelosas aguas del Mar de la Corrupción. El gran “jefe” de los empresócratas, quien solo reconoce alguna autoridad a George W. Bush, volverá a ser panista, pero sólo mientras le conviene para hacer aprobar todo lo que pueda del Proyecto de Presupuesto de Paco Gil, el lugarteniente del nuevo tigre: Alfonso Romo.

Y a todo esto ¿qué pasa con Peter Cerisola? Pues muy ocupado, tendiendo la alfombra roja. Y ¿qué con el contralor impoluto, el de los hitlerianos bigotes? Pues bañando de impunidad a los actores y a sus negocios? O ¿acaso Francisco Barrio sirve para otra cosa? 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com