Linea Directa


LA CANONIZACIÓN DE HANK GONZÁLEZ
Por Gerardo Reyes Gómez (LD 20-08-01)

El cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, sorprendió al mundo con un acto al cual todavía no se le evalúa con toda precisión, sin embargo, con ello el alto prelado pondrá registrar a nuestro país en los anales de lo insólito, dentro del modernismo religioso cristiano.

Durante la misa de cuerpo presente, ofrecida por el señor cardenal a los restos mortales del profesor Carlos Hank González, el cardenal Rivera vertió una serie de conceptos tan laudatorios para el menos pobre de los políticos mexicanos del pasado Siglo XX, que podrían haber hecho morir de envidia a alguna gente de tan pesado ego, como Porfirio Muñoz Ledo, el nuevo embajador a quien le cerraron la boca con un zipper de oro. Las palabras exactas de don Norberto para reivindicar al último señor de Atlacomulco fueron: "Encomendamos a la misericordia de Dios a nuestro hermano Carlos, que supo ser buen administrador, que supo cumplir con constancia aquello que el Señor le había puesto en sus manos... "... don Carlos fue buen administrador; supo no sólo cuidar y desarrollar los talentos que el Señor le dio, sino multiplicarlos..."Que el Señor le tome en cuenta todos sus trabajos y le dé la recompensa eterna".

Con todo, ese mensaje del cardenal podría haber pasado desapercibido si esos conceptos hubieran estado dirigidos a otra persona pero, donde parece que no se midió el alto dignatario de la Iglesia fue que con ello sentó las bases para que en un futuro no muy lejano los poderosos parientes del profesor Hank González puedan solicitar a la Santa Sede la canonización de tan distinguido personaje. E incluso a ellos podrían negarles esa distinción, pero donde veo muy difícil que pudieran ofrecer la  negativa sería cuando la misma petición fuera promovida por el heredero político del profesor.

Antes de tragar camote don Norberto tuvo que haber evaluado cuidadosamente quién era en realidad el profesor, esto es, antes de sentar las bases de la canonización debió estar bien informado sobre su persona. Si bien es cierto que al profesor se le catalogaba como el narcopolítico más poderoso del moderno Estado mexicano, también lo es que fue un hombre que supo hacer alianzas y establecer poderosas complicidades. A ninguna persona que tenga acceso a la lista de miembros de los Caballeros de la Cruz de Malta y a la nómina de los Caballeros de Colón le causaría sorpresa alguna encontrarse con el nombre de quien, en vida, fue la Dalia más radiante de un ramillete de siete en el poderoso Estado de México y, al mismo tiempo, protector de más de un presidente de la república, incluido el actual.

Así que don Norberto Rivera no niega la cruz de su parroquia, sabía a quién estaba despidiendo y estaba consciente de que con ello ponía la primera piedra para la construcción de un monumento a la canonización del amigo de los amigos y socio de sus socios.


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com