Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

CRISIS TRANSITORIAS

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 13-11-19)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

Tras reconocer que se están cometiendo horrores en la operación del crimen organizado, el presidente Andrés Manuel López Obrador ratificó que no habrá cambio en su estrategia, que definió como la más eficaz y más humana para enfrentar las causas de la inseguridad y la violencia, aunque llevará tiempo, pero vamos bien, porque se procurará evitar la degradación que significó la política neoliberal. Toda esta violencia, aunque sea una crisis transitoria, evidencia las posturas y despierta los afanes autoritarios del uso de la fuerza.

En referencia al recrudecimiento de asesinatos en Chihuahua, los atribuyó a actos vandálicos surgidos tras la decisión del gobierno estatal de retomar el control de un penal desde donde se cometían extorsiones. “Quienes llevan a cabo esto desgraciadamente son jóvenes adictos, contratados (porque) ya no tienen –espero que se logre– base social las bandas, tienen que recurrir a pagar y a valerse de jóvenes con adicciones”. Admitió que en la operación del crimen organizado hay una enajenación, una situación irracional completa.

Consideró que para los medios de información, especialmente los extranjeros, es muy fácil afirmar que existe una crisis sin tener los antecedentes, cuando en su momento se dedicaron a aplaudir al régimen sin tomar en cuenta que éste generó la monstruosa desigualdad económica y la descomposición social. Al descalificar las estrategias del pasado no sólo criticó haber emprendido una guerra sin tener un diagnóstico sólo con el afán de dar un golpe espectacular para adquirir una legitimidad que no se había logrado en la elección, sino también errar en la designación de quienes la conducirían: se colocó a los personajes más siniestros a manejar la seguridad en el país que resultó en un fracaso.

“Como existen las inercias, se presentan los casos como el de Culiacán y los asesinatos de las familias Le Barón. Ahora, brota de nuevo, como el grito de las ranas: ‘Necesitamos fuerza, violencia, guerra’. Bueno, hasta eso, que es lamentable, ayuda a la definición porque se vivía en una especie de enajenación”. Al respecto, Julián Le Barón cuestionó ayer la versión de la Fiscalía General de Chihuahua y de la Secretaría de la Defensa Nacional que atribuye la masacre de las familias a que fueron confundidas debido a la disputa entre cárteles de droga para controlar la región y a que quedaron atrapados en el fuego cruzado de un enfrentamiento entre La Línea y Los Salazar en Agua Prieta, Sonora. Pero los familiares insisten que se trató de un ataque deliberado.

Nada de eso es cierto, la masacre fue un ataque deliberado y pidió que se aclare cuál grupo criminal asesinó a los seis niños y tres mujeres integrantes de la comunidad Le Barón. Este es el tipo de cosas que nosotros no vamos a soportar. Y sí, necesitamos ayuda de Estados Unidos para que se aclaren los hechos, queremos saber exactamente quién fue y por qué. Yo no sé cuál haya sido la equivocación: ellos supieron que eran mujeres y niños y aun así los agredieron, y después les prendieron fuego, de eso estamos seguros, sostuvo Julián. También recriminó la lenta respuesta de los gobiernos de Chihuahua y Sonora, porque la comunidad mormona pidió auxilio a las 13 horas del lunes al conocer del atentado, pero durante la tarde y noche de ese día la ayuda nunca llegó.

Adan Langford, familiar de las víctimas, señaló: Nunca habíamos recibido amenazas y de verdad todos nos conocen; es una burla que el gobierno asegure que se trató de un fuego cruzado. El grupo de sicarios desde un principio tuvo conocimiento de que dentro de las tres camionetas venían las mujeres y los niños de esta familia. Curiosamente durante los funerales el escenario cambió totalmente, ahora sí, los caminos sin pavimentar que conducen al Rancho La Mora, y que eran recorridos por la caravana de autos para acudir a los funerales, estaban fuertemente resguardados por las fuerzas armadas mexicanas.

“No fue un ataque hacia nosotros, pero hay confusión, a alguien le están queriendo lanzar un mensaje y utilizaron a nuestra familia”, dijo Adrián Le Barón, padre de la joven Rhonita Miller. Las familias Le Barón y Langford pertenecen a una comunidad mormona que habita desde hace más de un siglo en Chihuahua, a donde se trasladaron tras ser perseguidos en Estados Unidos por sus tradiciones, en especial la poligamia.

Lo cierto de todo este criminal acto es que la crisis en materia de seguridad parece no ser transitoria y el asunto ya se empantanó debido a que el titular de la Fiscalía General de Chihuahua, César Augusto Peniche Espejel, sencillamente se lavó las manos e informó que no hay datos concretos para definir quiénes son los responsables de la masacre, además de que su homóloga de Sonora atrajo la investigación, por lo que ahora es la responsable de informar sobre los avances de las investigaciones. La burocracia jurídica al servicio de la Nación.

 

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com