Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

AVANZA EL RACISMO Y EL MURO DE TRUMP

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 29-07-19)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

 

“El número de personas que tratan de entrar a Estados Unidos

de manera irregular por nuestra frontera sur

ha crecido hasta convertirse en una marea humana

que es preciso contener a toda costa”.

Donald Trump.

Cuatro congresistas demócratas: Alexandria Ocasio-Cortez (representante de Nueva York, de origen puertorriqueño); Ilhan Omar (de Minnesota, estadunidense nacida en Somalia); Ayanna Pressley (legisladora negra que representa a Massachusetts), y Rashida Tlaib (de Michigan, de ascendencia palestina), todas son ciudadanas de Estados Unidos y tres nacieron en territorio estadunidense, fueron señaladas por Trump para regresar a sus países de origen malogrados y plagados de delincuentes. Las cuatro legisladoras, condenaron las declaraciones intolerantes y xenófobas y volvieron a hacer un llamado a los demócratas para comenzar un proceso de juicio político contra Trump.

Después del polémico mensaje de Trump, la Cámara de Representantes, con mayoría demócrata, emitió una condena a los comentarios racistas del presidente Donald Trump, que han legitimado y aumentado el miedo y el odio hacia los nuevos estadunidenses y hacia la gente de otro color. La medida no conlleva repercusiones legales para el presidente y el voto fue muy partidista, por lo que es poco probable que tenga efectos negativos entre su base conservadora.

Trump, quien ha reavivado un lenguaje que no prevalecía en Estados Unidos desde hace décadas, alegó nuevamente que las mujeres, que se oponen fuertemente a sus políticas y declaraciones, en realidad odian nuestro país. Al igual que el mandatario, el líder de la minoría en la cámara baja, Kevin McCarthy, y otros republicanos trataron de desviar la atención de los tuits originales de Trump, que durante tres días provocaron una extensa condena.

El intercambio de golpes políticos muestra que Trump avanza en su paranoica xenofobia y está dispuesto a volver a confiar en la retórica incendiaria sobre raza e inmigración con tal de preservar su base electoral en el periodo previo a los comicios de 2020. Incluso tras dos años y medio de un gobierno turbulento, el espectáculo de un presidente tratando inútilmente de impedir una votación de la Cámara Representantes que básicamente lo tachó de racista fue un acto extraordinario.

El presidente Trump, enfrentó nuevas acusaciones de manifestarse de manera racista al insultar al congresista demócrata negro, Elijah Cummings. Lo llamó matón brutal y lo instó a qué en vez de criticar el trabajo de los funcionarios de inmigración en la frontera mexicana, debería limpiar su distrito, Baltimore, de población mayoritariamente afro estadunidense, al que el xenófobo mandatario describió como infestado de ratas y roedores.

El jueves, un comité del Congreso votó por 23-16 en favor de permitir que Cummings emita citaciones contra funcionarios de la Casa Blanca, incluidos la hija de Trump, Ivanka, y su yerno, Jared Kushner, en el marco de una investigación sobre las magras condiciones de los migrantes en centros de detención en la frontera con México. A propósito del tema, Trump celebró como una gran victoria el dictamen de la Corte Suprema de Estados Unidos que revirtió la decisión previa de un juez que había frenado la construcción de la prometida barda fronteriza con el que Trump busca frenar la migración ilegal. Este dictamen le autoriza utilizar miles de millones de dólares de los fondos del Pentágono para construir el muro en la frontera con México.

Mientras tanto, en Guatemala, el presidente de esa nación centroamericana, Jimmy Morales, firmó un convenio con Trump para convertirse en tercer país seguro para la migración, Este convenio obliga a los extranjeros que llegan al país centroamericano en su travesía hacia Estados Unidos a solicitar asilo en territorio guatemalteco y no en la frontera estadunidense. No importó que Guatemala no cuente con las cualidades para ser un país seguro para migrantes indeseados en Estados Unidos, a duras penas puede atender a su propia ciudadanía, mucho menos podrá ofrecer refugio a poblaciones en movilidad y vulnerables. Jordán Rodas, procurador de Derechos Humanos de Guatemala, subrayó que el acuerdo viola la Convención de Viena, dado que el gobierno guatemalteco lo firmó bajo presión. El máximo tribunal de Guatemala señaló que el pacto debe ser aprobado por el Congreso ante de ser ejecutable, lo cual no tardará mucho.

Tras la decisión de la Corte Suprema, los opositores al proyecto de la barda fronteriza dijeron que no están dispuestos a abandonar la lucha en contra de su construcción; y el desbloqueo de los fondos podría ser solamente temporal. Pero como decía mi abuelita “Este arroz ya se coció” y ahora México, tendrá que ser país seguro (pronto lo veremos) o buscar nuevas estrategias en materia de migración ilegal.

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com