Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

TERMINÓ LA NOVELA

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 23-07-19)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

 

“El largo camino que llevó a El Chapo Guzmán desde las

montañas de Sinaloa hasta el tribunal fue pavimentado

con muerte, drogas y destrucción, pero acabó hoy con justicia”,

 Miran Benckoswski, jefe de la división criminal del

Departamento de Justicia de Estados Unidos.

 

El mexicano convertido el narco más célebre del mundo en este siglo, ha conocido su condena: pasar el resto de su vida en una cárcel de Estados Unidos. Joaquín Guzmán Loera alias “El Chapo”, después de un juicio que duró más de tres meses, fue sentenciado por el juez Brian Cogan, del Tribunal Federal del Distrito Este con sede en Brooklyn, Nueva York, a una condena de cadena perpetua más 30 años y la confiscación de 12 mil 666 millones 191 mil 704 dólares por delitos relacionados con el tráfico de drogas en el país de las barras y las estrellas, que nadie sabe dónde están, pero que ya es pugna entre México y Estados Unidos. ¿A quién le tocan?

Poco antes de conocer su sentencia, el Chapo aceptó declarar ante el tribunal. Con voz a veces titubeante, pero clara, decidió atacar la imparcialidad de su juicio y criticar la decisión del juez de no anular el proceso cuando se divulgó que el jurado había violado las reglas del mismo. “Aquí no hubo justicia, suponía que gozaría de un juicio justo en Estados Unidos, pero lo que pasó fue lo opuesto”, afirmó capo el mexicano al leer su declaración escrita, traducida al inglés por un intérprete.

Después, agradeció el apoyo de su esposa, su madre y otros familiares, y detalló que las condiciones de su confinamiento, su aislamiento, la calidad del aire, su privación de la luz solar, la prohibición de poder abrazar a sus hijas y no tener visitas de su esposa, es lo más inhumano que ha pasado en su vida y una falta de respeto a su dignidad humana. Guzmán Loera muy quitado de la pena, acusó: “Quedó claro que Estados Unidos no es mejor que cualquier otro país de los que ustedes no respetan”.

Jeffrey Lichtman, uno de sus abogados defensores argumentó que el proceso estaba manchado por las versiones de que el jurado no obedeció las órdenes del juez de cómo comportarse durante el juicio, sobre todo evitar ver noticias del proceso, y por ello el tipo de juicio que “él no podría haber obtenido en México… no llegó a cumplir con esas expectativas”. El equipo defensor declaró que Guzmán Loera apelará el veredicto y la condena, debido a esas irregularidades y causas en un intento final por anular el proceso. Hay posibilidades que esto proceda, pero no muchas: Ciento por ciento de este tipo de casos se apelan, pero 99 por ciento es rechazado. Con la otra cara de la moneda, el equipo de fiscales que trabajó el caso estaba visiblemente feliz con la histórica sentencia dictada.

La sesión final del juicio, incluyó el testimonio de una víctima. Andrea Vélez, asistente de un socio y capo colombiano del acusado, que después se convirtió en informante de la Oficina Federal de Investigaciones, Andrea ofreció detalles de su vida cuando trabajó para el capo y, con lágrimas hablaba y veía fijamente hacia al acusado, afirmó: “Vengo aquí como milagro de Dios, porque el señor Guzmán intentó matarme”. Explicó cómo casi fue asesinada en dos ocasiones. Pero El Chapo casi no le prestó atención, volteando a ver hacia su esposa, poco interesado en lo que Vélez testimoniaba.

Se presentaron más de 50 testigos que ofrecieron incontables acusaciones de corrupción de presidentes, jefes de policía, jueces y funcionarios mexicanos de los más altos niveles, así como los nexos, guerras y traiciones entre cárteles y entre familiares, compadres y amantes. Pero más que nada, para las autoridades y varios medios de comunicación estadounidenses fue un magno espectáculo sobre los peligros emanados de México y su culminación fue festejada por las autoridades como uno de los mayores trofeos históricos de la guerra de Washington contra las drogas. Esta sentencia demuestra al mundo que no importa qué tan protegido y poderoso seas, la DEA se asegurará de que enfrentes la justicia, agregó el director en funciones de la Agencia Utam Dhilon.

Nunca más podrá envenenar nuestro país o ganar millones mientras vidas inocentes son perdidas, afirmó el fiscal de Estados Unidos para el distrito este de Nueva York, Richard Donoghue, quien señaló que aunque este final no resuelve todo el dolor y la destrucción que provocó el cártel de Sinaloa en el pasado, advirtió que el mismo destino espera a los que tomen su lugar.

Así se bajó la cortina del escenario y concluyó un proceso judicial que acabó con un veredicto de culpable en febrero y con la sesión de ayer, bajo extensas medidas de seguridad visibles e invisibles: detectores de bombas, policías vestidos de paramilitares, alguaciles federales especializados y traslados del detenido en convoy bajo observación de helicópteros.

El Chapo, con nuevo bigote y vestido con un traje entre gris y verde olivo, no mostró gran emoción al escuchar la sentencia. Pocos minutos después, como había hecho una y otra vez durante la sesión final de su juicio, volteó a ver a su esposa, Emma Coronel, posiblemente por última vez. Guzmán se tocó el corazón, le envío un beso e inmediatamente después desapareció detrás de una puerta de salida escoltado por alguaciles. Fin de la novela. 

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com