Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

GASOLINA Y TOMATE

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 29-04-19)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

Sin memorándum y sin explicación lógica, comenzó a observarse a partir de los primeros días del mes de octubre del año pasado, un aumento en las ganancias de las gasolineras. Por aquellos días se habían reunido en Xcaret, el paraíso del caribe mexicano junto al mar de Quintana Roo, los miembros de Onexpo que pretende ser la organización de empresarios gasolineros más importante del país, aunque no es la única, también existe Amegas. La reunión se llamó Claec México, y contó con asistentes de América Latina.

Un punto que abordaron y llamó la atención fue el precio controlado al libre mercado. El tema hacía referencia al acuerdo anticipado del nefasto Peña Nieto para liberar el precio a partir de noviembre de 2017, cuando se suponía que la liberación del mercado atraería competencia y bajarían los precios de las gasolinas, pero fue al revés. Tal liberación le ha costado al gobierno miles de millones de pesos y a los consumidores, un día sí y al otro también, nos afecta en el bolsillo. Presuntamente los gasolineros y sus socios entre ellos algunos huachicoleros, se pusieron de acuerdo para aumentar sus ganancias aprovechando el subsidio del gobierno federal al impuesto IEPS.  

Sobre el caso, la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) realiza dos investigaciones. Si prueba que los gasolineros conspiraron para fijar precios, podría constituir una práctica monopólica absoluta de acuerdo con el artículo 53 de la ley de Competencia Económica. Las sanciones son inclusive de carácter penal. Después de que el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, mostró con gráficas cómo el beneficio de la disminución del IEPS se queda en los bolsillos de los gasolineros, el bondadoso presidente, en una de sus mediáticas conferencias mañaneras, los invitó fraternalmente a que bajen los precios, en caso contrario, su gobierno le entrará al negocio y abrirá sus propios expendios.  

Como se trata de una decisión política y no de un planteamiento serio de negocios, se promoverá una consulta amañada para elegir el nombre de las estaciones de servicio que pueden integrar la red de distribución “Me Canso Ganso”, o bien, negocios independientes “Lo que mi dedito diga”. Ya después que se preocupen de las pequeñeces, como los montos de inversión, los costos de operación, los permisos municipales y hasta del modelo de negocio que deberían seguir para hacerlas viables, es una preocupación menor que no importa mucho, porque como se trataría de una decisión presidencial, no hay obstáculo presupuestal o legal que se pudiera interponer, por más absurdo que sea.  

Lo que parece una ocurrencia mañanera que no deja de tener sus riesgos, es algo parecido al aeropuerto en Santa Lucía, el tren maya, o la refinería en Tabasco. No importan impactos ambientales, ni la viabilidad financiera ni el costo. Lo que cuenta es que lo quiera el señor presidente para dar la impresión de que se cumple con la promesa incumplida de no más gasolinazos. Cada espontaneidad presidencial implica costos millonarios que lo llevan, de paso, a descalificar a sus funcionarios, en este caso a los de la Secretaría de Hacienda, que se truenan los dedos para ver de dónde sacan dinero. 

Pero hay algo positivo en este reciente lance presidencial como empresario gasolinero. Y es que al menos respeta las reglas del juego. Claro que es terrible que conserve esa visión hay el peligro que tras abrir sus peje-gasolineras quiera después incursionar en el negocio de las tortillas o de los bolillos. Pero hay que valorar que al menos su solución está dentro del marco de la reforma energética y de los terrenos de la economía de mercado. En sus ocurrencias mañaneras, el presidente pudo haber mantenido tener precios controlados de venta de combustibles. Idea que dibujó antes de tomar el poder. Eso habría sido un golpe duro a la ley vigente y, por lo tanto, a los mercados. Ahora, es un hecho que no hay un mercado abierto, entre otras cosas, porque las autoridades han frenado la competencia. Lo disperso de las gasolineras dificulta al consumidor comparar precios cuando tiene una única opción cercana. Por ello, no es original la idea presidencial de publicar un comparativo de precios, tanto como no es original hacer un refrito del Seguro Popular, pero su lista de precios o la que publican diversas aplicaciones para teléfonos inteligentes tienen la desventaja de la distancia entre los competidores.

La red “Me Canso Ganso”. no alcanzaría a cubrir esos huecos de competencia, por más que doblegara a la autoridad local para conseguir los permisos. Debería mejor dotar de más dientes a la autoridad de competencia para que gasolineros y gaseros no se pasen de listos, antes que pensar que la 4T debe montarse en un overol y jugar a ser empresario con dinero público.

Algo más serio, es lo que se espera a partir del 7 de mayo próximo, cuando vence el plazo para llegar a un acuerdo y evitar que el tomate mexicano pague aranceles compensatorios al entrar a Estados Unidos, su mayor mercado de exportación. En esa fecha próxima, el Departamento de Comercio de ese país, motivado por los productores de tomate del estado de Florida, impondría una cuota compensatoria de 17.5% a las exportaciones. A inicios del mes de febrero, notificó previamente su intención de reanudar una investigación y retirarse del acuerdo de suspensión antidumping firmado en 1996 para regular el comercio del tomate. Desde entonces, el acuerdo ha tenido subsecuentes renovaciones y revisiones que han traído estabilidad al mercado norteamericano de tomate y disparado las exportaciones mexicanas de la fruta. Ha funcionado bien para ambos países.

Graciela Márquez, la secretaria de Economía mexicana dijo que “todavía hay espacios importantes de negociación”. Estamos hablando de un producto que tiene un peso relativo muy importante en la canasta exportadora de productos agropecuarios. Sin embargo, los afectados directamente manifestaron su profunda preocupación y advirtieron del grave riesgo que corren: “Podrían tener un impacto devastador en nuestros negocios y en el empleo directo de más de 380 mil trabajadores agrícolas y sus familias, así como en casi otro millón más de trabajadores en otras industrias y servicios relacionados que dependen de este sector y que se verían perjudicados de manera indirecta a través del gran efecto multiplicador que la producción y exportación de tomate tiene en las economías regionales”, comentó Rosario Antonio Beltrán, presidente del SPTN, durante una conferencia. 

Todos los representantes de la industria mexicana del tomate, nos hemos reunido con el Gobierno de México y les hemos advertido que este arancel prohibitivo, dejaría sin trabajo y sin sustento a cientos de miles de familias, y que ya es tiempo de que los Estados Unidos entiendan que el comercio internacional es una calle de dos sentidos; que los acuerdos que como país hemos alcanzado recientemente, no solo son para beneficiar a los Granjeros Norteamericanos por sus enormes exportaciones a México de Maíz, Trigo, Soya, Carne de Puerco etc., sino también para las exportaciones mexicanas de frutas y hortalizas a ese país, como el tomate.

A su vez, Mario Robles, director de la División de Hortalizas de CAADES Sinaloa A.C. dijo que se le ha pedido al Gobierno Mexicano que haga saber a sus contrapartes en Estados Unidos que la industria del tomate y de las hortalizas en general, son tan importantes para México como las del Maíz, Soya, Trigo, Manzanas y Carne para los Estados Unidos; y que de ser el caso, los Estados Unidos deberían esperar una acción igual en contra de los granjeros norteamericanos si tratan de aniquilar a nuestra industria.

La producción de Tomate Fresco en México se ha extendido materialmente a todas las regiones del país y es una industria madura que está tecnológicamente a la altura de las mejores del mundo. La imposición de aranceles afectaría también a las operaciones agrícolas ubicadas en las principales regiones de Sinaloa, Baja California, Jalisco, Sonora, Michoacán, Querétaro y Guanajuato. Miles de pequeños productores de Chiapas, Morelos, Oaxaca, Guerrero, Hidalgo y Veracruz, que participan de la exportación a través de terceros, también podrían perder su único medio de subsistencia. Mas del 50% de la producción nacional procede de unidades menores a 2 hectáreas. Finalmente, los productores hicieron un llamado a las autoridades del Gobierno de México a que se evite que Estados Unidos imponga aranceles a la exportación de tomate. Es tiempo de que el T-MEC y el USMCA que fueron negociados para la prosperidad de los dos países, se conviertan verdaderamente en un acuerdo que beneficie a los negocios y a los trabajadores en ambos lados de la frontera.

 


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