Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

SEPARACIÓN FORZADA

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 16-07-18)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

Nuevamente, Donald Trump incumplió una orden judicial, pues su gobierno sólo logró retornar a sus padres inmigrantes a la mitad de los niños menores de cinco años que les arrebató al cruzar la frontera, sus cómplices, las autoridades migratorias, informaron que 57 menores de cinco años que fueron separados de sus padres al ingresar al país han sido reunificados, pero eso dejó a casi la mitad del total (102 o tal vez, 103, no hay cifras precisas) aún solos. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), que presentó la demanda que llevó a la orden del juez de reunificar las familias, declaró que el gobierno fracasó en cumplir plenamente con la orden judicial, y que junto con el juez se evaluarán posibles consecuencias.

Los cómplices de Trump, insisten en que cumplieron con su deber al completar las reunificaciones iniciales, y explicaron que en los otros 46 casos algunos padres han sido deportados, en otros no se verificó el parentesco y los menos era por razones de protección a los niños, porque sus progenitores tienen algún antecedente criminal. Una vez más, el régimen de Trump culpó a los inmigrantes de esta política y sus consecuencias: “el pueblo estadunidense dio un mandato a este gobierno para poner fin a la falta del imperio de ley en la frontera. Nuestro mensaje ha sido claro… no arriesguen su vida o la vida de su hijo al intentar ingresar de manera ilegal a Estados Unidos”.

Al mismo tiempo que continúan las audiencias en tribunales de migración, donde los jueces han tenido que sentar en el banquillo de los acusados a niños, en un caso, hasta de un año de edad, para determinar si serán deportados o tal vez enjaulados. La exasperante y en muchos casos traumática espera de otros miles de padres y niños, continúa, muchos de ellos no han podido comunicarse y en algunos casos no saben dónde están.

La ACLU señaló que esto resulta porque el gobierno del nefasto magnate, puso en marcha la política de separación, sin registrar con precisión las identidades, relaciones y ubicación de cada familia. Algunos padres reunificados con sus hijos han sido puestos bajo libertad condicional –con monitores electrónicos– en espera de que procedan sus solicitudes de asilo. Muchos han tenido que buscar posada con familiares o amigos dónde alojarse y cómo cuidar y alimentar a sus hijos sin poder trabajar. Algunos defensores de inmigrantes expresan preocupación de que al tener que identificar con quién y dónde están viviendo, podrían poner en riesgo a estas familias si también son indocumentadas.

Por otro lado, el gobierno estadunidense está contemplando con su contraparte mexicana un acuerdo para usar al país vecino como retén para solicitantes de asilo, es decir, obligar a quienes buscan asilo en Estados Unidos a que pidan asilo en México en lugar de cruzar la frontera. A cambio de tal acuerdo, Estados Unidos estaría dispuesto a ofrecer asistencia financiera significativa a México para apoyar la puesta en marcha de esta propuesta. Aún sin saber la posición oficial mexicana ni la del próximo gobierno sobre tal propuesta, sí sabemos que el gobierno federal está rebasado por la presencia de niños migrantes no acompañados y carece de medios para dar alojamiento a la gran mayoría de ellos en los albergues de los sistemas para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). Así lo dijo  la subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (SG), Patricia Martínez.

De los 2 mil 900 menores que es necesario atender mensualmente, sólo 10 por ciento logra ser alojado y la cantidad de menores de 18 años en tránsito por el territorio mexicano sigue creciendo. En números recientes de la Unidad de Política Migratoria de la SG, entre enero y mayo de este año 6 mil 772 menores fueron presentados ante la autoridad migratoria, 4 mil 372 de los cuales viajaban hacia el norte sin la compañía de familiares adultos. La subsecretaria Martínez sostuvo que, a diferencia de Estados Unidos, en México no se separa a los pequeños de sus familias, pero resulta sorprendente, por decir lo menos, que el gobierno mexicano se confiese incompetente, para atender adecuadamente a poco más de 3 mil menores que mes a mes, transitan por nuestro territorio, sin parientes, alojamiento, alimentación y el cuidado médico temporal.

Si bien es cierto que estos niños y jóvenes han de sumarse a los menores locales que por separación forzada y por muchas otras razones (orfandad, violencia familiar, abandono, por ejemplo) deben ser albergados por diversas instancias públicas, eso no justifica semejante declaratoria de incapacidad por parte de las autoridades. La infraestructura, el personal y los presupuestos requeridos para una labor humanitaria de proporciones tan modestas podrían encontrarse, si hubiera voluntad política, en el trabajo coordinado de varias dependencias y de distintos niveles de gobierno.

La política de separación de familias migrantes instrumentada por la Casa Blanca demanda encontrar una alternativa permanente de reunificación que dé prioridad al bienestar y los derechos de los menores. Si México y su virtual presidente electo, pretenden ostentar autoridad moral para condenar los atropellos abominables que el gobierno estadunidense comete en contra de los menores indocumentados, deben primero cumplir a cabalidad con deberes legales y éticos fundamentales, hacer los esfuerzos necesarios para dar a esos niños un trato digno y humanitario, además de encontrar una manera de mantener a los menores en situación de tránsito unidos a sus familiares. No hay que olvidar que seguramente esos niños y padres reclaman que: “La Patria es Primero”

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com