Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

A MI SI ME IMPORTA

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 02-07-18)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

El acceso a la información es un prerrequisito para el ejercicio democrático, como bien lo ha mostrado la filósofa Nadia Urbinatti, ella afirma que la democracia se basa en el ejercicio de una ciudadanía informada. En Estados Unidos, los republicanos en el poder, no lo entienden así, el gobierno de Donald Trump, se ha entregado de lleno a la desinformación y la venerable democracia también se tambalea. El nefasto presidente republicano, separa a niños migrantes de sus padres, enjaula a indocumentados, y se pronuncia en contra de que los migrantes sean procesados legalmente. Su gobierno atenta contra la salud de aquella venerable democracia y se dedica de lleno a minar la autoridad de la prensa y de la comunidad científica, prefiriendo mejor apoyarse cada vez que puede en teorías de conspiración o en prejuicios falsos del sentido común. 

Por ejemplo, el cambio climático ha sido abolido de la agenda de la, hoy mal llamada, Agencia para la Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) porque, aparentemente, el ca­lentamiento global generado por la ac­tividad humana no existe, aun cuando la Tierra se calienta año con año por nuestras emisiones de carbono. La po­lítica del avestruz será malísima para el planeta, pero termina siendo bastante buena para consolidar el poder de la derecha, y sobre todo del nuevo dictador de Estados Unidos, Donald Trump.

Otro ejemplo: inmediatamente tras lanzar su guerrita comercial contra México y Canadá, Europa y China, la soya estadunidense perdió mercado. Su precio ha caído precipitosamente. Mientras tanto, el costo de las manufacturas estadunidenses que contienen acero importado –que ahora está gravado por el gobierno– va aumentando, al grado de que la fabricante paradigmática de motocicletas estadunidenses, Harley Davidson, anunció hace un par de días que cerrará plantas en ese país. Ambos resultados –la caída del precio de la soya y el aumento del precio de las manu­facturas que contienen acero– son efectos ­previsibles de la guerra comercial, cosa que entienden cualquier economista y cualquier hombre o mujer de negocios menos, el dictador del copete rojo.

El tormento de padres en busca de sus hijos en medio de una gigantesca burocracia indiferente es acompañado de una creciente ola de protestas que incluye la ocupación de oficinas del Senado en Washington, mientras Melania Trump y el Departamento de Estado expresaron su preocupación por la separación de niños en este y otros países.

Cientos de manifestantes provenientes de casi todos los estados del país, encabezados y convocados por mujeres en una iniciativa llamada (mujeres desobedecen), marcharon en Washington, donde bloquearon el tránsito justo frente al Departamento de Justicia, de donde partieron hacia el Capitolio con la finalidad de realizar un acto masivo de desobediencia civil. Al mismo tiempo continuaron los actos de protesta en la frontera y otras partes del país, con campamentos de protesta frente a oficinas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), y en centros y albergues donde están alojados menores de edad separados de sus padres tras cruzar la frontera.

En tanto, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que impulsa varias demandas judiciales contra las políticas migratorias de Trump, incluida la que resultó en el fallo de un juez federal esta semana que ordena al gobierno frenar las separaciones de familias y reunir en un plazo de 30 días a los más de 2 mil niños que separó de sus padres desde mayo, está transmitiendo un mensaje publicitario en varios canales nacionales de televisión presionando a la Casa Blanca a cumplir con esta orden.

La viuda de Kennedy, Ethel, de 90 años, declaró en un comunicado que generaciones de estadounidenses no trabajaron ni se sacrificaron para construir un país donde los niños y sus padres son colocados en jaulas para promover una agenda política cínica.  

Las historias, cada una más inaguantable que otra, de los esfuerzos desesperados, las lágrimas y la ira de padres al tratar de ubicar, comunicarse y rescatar a los hijos que les fueron arrebatados, continúan inundando al país. Frente a todo esto, la primera dama –una inmigrante– llegó este jueves a la frontera en Arizona, donde visitó un centro de detención de la Patrulla Fronteriza para menores de edad recién separados de sus padres. Su primer viaje a la frontera para atestiguar la crisis humanitaria provocada por su marido fue un desastre de relaciones públicas al difundirse la imagen de la chamarra que tenía puesta al subir al avión, la cual tenía un lema en la parte de atrás que decía: Verdaderamente no me importa. ¿Y a ti? Fue en referencia a eso que muchas de las mujeres en las protestas de este jueves se pintaron el lema: A mí sí me importa.

Mientras tanto, en Washington, el Departamento de Estado emitió este jueves su reporte anual sobre tráfico de personas en el mundo en el que advierte que la práctica de separar a los niños de sus padres y colocarlos en instituciones tiene efectos dañinos en la salud y el desarrollo emocional de los menores de edad que típicamente se recibe de los familiares... Estimado lector: Si estás de acuerdo difunde en redes sociales. A mí sí me importa ¿Y a ti?  

 


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