Linea Directa


EDÉN POLÍTICO

 

LA POLÍTICA Y LA ECONOMÍA 2019

Por Pedro Lara Hernández (LD  14-05-18) 

 

Como no ha sido fácil para Andrés Manuel López Obrador llegar hasta donde está, tampoco será fácil para él gobernar para las mayorías del pueblo de México. Será muy complicado para él hacer un gobierno donde primero sean los pobres.

El esquema de economía capitalista en donde estamos insertos es muy sencillo: primero son los ricos y sus infinitas ganancias. Revertir esta situación no es misión fácil para ningún gobernante. El asunto de la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México es un botón de muestra de lo difícil que es decirle a los voraces empresarios que llegó el momento de dejar de comerse el presupuesto nacional. Tienen al país en total quiebra económica y quieren seguir adelante.

Mientras tenemos un país sin empleo, con alta inseguridad, con malos servicios de salud, con pésima educación, porque los gobiernos se han dedicado a servirse y no a servir, y paradójicamente ésta es la situación social que impulsa a Andrés Manuel López Obrador hacia la presidencia de la república. Porque la mayoría del pueblo de México quiere encontrar una salida a sus agraviantes problemas.

Dice el dicho popular que perro que come huevo aunque le quemen el hocico. Sucede que los empresarios voraces que se han enriquecido gracias a sus nexos con el poder político por parentesco o por complicidad, esos que no tienen nada que ver con el amor a México, esos que no tienen llenadera, no quieren entender que el país ya no aguanta más su descarado saqueo a las arcas nacionales.

Las 300 familias que manejan en México los principales capitales privados deben de sumarse con inteligencia a la posibilidad de equilibrar los intereses nacionales y no enfrentarse a ello. Deben aprovechar un líder social que no aspira más que a equilibrar un poco las enormes diferencias económicas y sociales en las que vivimos los mexicanos dentro de un marco de civilidad y derecho.

Los empresarios nacionalistas deben estar conscientes que por un error de cálculo, se puede perder todo. Tienen que estar conscientes en donde estamos parados como país. Analizar objetivamente las difíciles condiciones económicas en que recibirá el país el nuevo presidente de México.

Tenemos hasta hoy, una deuda pública histórica de 10 billones 31,652 millones de pesos, (de los cuales alrededor de 63 por ciento es deuda interna y 37 por ciento es deuda externa, según datos de la Secretaría de Hacienda). Un dólar que se incrementó 49.26% en este sexenio (tomando en cuenta los últimos cuatro sexenios, Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-200), Vicente Fox Quesada (2000-2006), Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) y Enrique Peña (2012 a la fecha), éste último es el que ha registrado mayor disparidad del peso). Una Inflación alta del 4.55 por ciento, un TLCAN inconcluso que pocos saben lo que se está negociando con EU y con Canadá y una burocracia improductiva que sale costosa y que es muy corrupta.

El presidente de México que tomara posesión el próximo 1º de diciembre, si quiere obtener buenos resultados de su gestión tendrá que tener una estrategia nacional de desarrollo, un equipo de trabajo con personas que sepan realmente de que se trata el área de su responsabilidad, realizar una inversión pública que siente las bases de un auténtico desarrollo social, una programa que ataque de raíz el arraigado fenómeno de la corrupción. Y lo más importante analizar cuál es la causa de la inseguridad pública y la intranquilidad social, que a mi parecer es la falta de educación en el pueblo mexicano, lo que provoca una serie de problemas en la sociedad de muy difícil control.

México cerró 2017 con 25 mil 339 homicidios dolosos, la cifra más alta en dos décadas, y 76.8 por ciento de los mexicanos sienten que vivir en sus ciudades es inseguro, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el tema de la corrupción, México fue el país peor calificado en este rubro entre los países que conforman el G20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción 2017 (IPC).

La principal medida que deberá tomar el próximo presidente de México para matizar los problemas sociales a corto, mediano y largo plazo, es dedicar parte importante del presupuesto público a la Educación, Ciencia y Tecnología, acompañada a una jornada nacional comprometida con todos los actores que tienen que ver con la educación en México.

Una importante decisión presidencial tendrá que ver con el cambio del esquema nacional de distribución presupuestal en el país, lo que deberá de repercutir en la diversificación de las regiones del sur y sureste del país para terminar con la desigualdad que existe entre las diferentes zonas de México.

Estas son solo algunas de las delicadas situaciones a las que se enfrentará el próximo presidente de México. Lo que considero más importante de todo, no solo es elegir a un buen próximo presidente, sino lo más importante será acompañarlo y ser solidario con sus decisiones, porque los intereses creados reaccionaran al ver afectados sus intereses, los corruptos lucharan e intentaran seguir ahí.

La principal misión del próximo presidente será negociar con los empresarios nacionalistas para trabajar armónicamente en bien del pueblo de México. Hacerles ver que es válido obtener una ganancia legítima a sus inversiones, pero ya no es posible que la báscula este dominada sólo de un lado. Ojala por el bien de México y de nuestra paz social lo entiendan..

Ojala la elección presidencial sea ejemplo de limpieza y transparencia para que sigamos avanzando en democracia.    

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com