Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

DEPORTE, FARÁNDULA Y CORRUPCIÓN

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 28-08-17)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

  

Costumbre muy enraizada entre los políticos es codearse y fotografiarse con deportistas, cantantes y artistas famosos para darse baños de popularidad ajena. Sin contar con el aval de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE) que dirige el nefasto Alfredo Castillo y la Asociación Nacional de Actores (ANDA), dos figuras del espectáculo: el futbolista Rafael Márquez Álvarez y el cantante Julio César Álvarez Montelongo (Julión), fueron acusados recientemente por el Departamento del Tesoro estadounidense de tener vínculos con el narcotraficante Raúl Flores Hernández y pertenecer supuestamente a una estructura de lavado de dinero, en el expediente de una investigación que involucra a 22 personas.  

Supuestamente, las autoridades estadounidenses trabajaron en conjunto con el gobierno de México, incluyendo a la PGR y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda; sin embargo, la información surgió de Estados Unidos, no de las autoridades mexicanas; tampoco de una declaración conjunta, como se usa en casos en que la investigación abarca a más de un país. 

La investigación de la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, se extiende a los cárteles de Sinaloa de Joaquín Guzmán Loera alias El Chapo e Ismael Zambada, alias El Mayo y al de Jalisco Nueva Generación cuyo jefe es Nemesio Oseguera, apodado El Mencho. Adviértase que todo ha sucedido y sigue ocurriendo desde que El Chapo radica en Nueva York entregado por las autoridades mexicanas. ¿Será que ya empezó a cantar la sopa?  

Según las autoridades de Estados Unidos, la imposición de sanciones a ambas figuras y la develación de un sumario de acusaciones, cuya indagación habría durado años, han tenido un fuerte impacto en el ánimo social y en el político sobre todo ahora cuando México se encuentra renegociando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, para cuyas modificaciones el país vecino sólo necesita a una contraparte más doblegada de lo que de manera natural asume la representación mexicana. Sin anticipar juicios ambos han quedado atrapados en un escándalo mayúsculo y han arrastrado consigo a Peña Nieto y parte de su estructura gubernamental.

En el caso de Márquez, persistente apoyador de la plataforma de lanzamiento “Yo por México” de Margarita Zavala Gómez del Campo, de acuerdo con el Reporte de Donatarias Autorizadas de la Secretaría de Hacienda, la Fundación Futbol y Corazón AC, ha recibido donativos del gobierno federal por 77 millones de pesos, parte de ellos provenientes de la Sedesol. También, la Secretaría de Hacienda, en ese año a cargo de Luis Videgaray Caso, le condonó adeudos fiscales por más de 100 mil pesos, cumpliendo órdenes de quien usted ya se imagina. 

Ante las puntuales acusaciones estadounidenses, el famoso futbolista, recurrió a una salida imprecisa e irrelevante en términos jurídicos, pues se presentó voluntariamente a declarar a oficinas de la Procuraduría General de la República para fijar una especie de postura, sin responder directamente al enlodamiento foráneo. Salvo para efectos de propaganda efervescente con efectos secundarios, de nada le servirá a Márquez tal maniobra ya que su punto de referencia es Estados Unidos, no México. La medida de la confiabilidad de la PGR es que ni siquiera tiene conocimiento ni indagatoria relacionada con los escandalosos señalamientos gringos.

En el caso de Julio César Álvarez (Julión), el día en que Peña Nieto, de forma adelantada celebraba a los pueblos indígenas, al tiempo que en Chiapa de Corzo lo declaraban visitante non grato, había publicado, en su red social Instagram, una imagen de su visita al Cañón del Sumidero, donde se ve acompañado del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, y de Julión Álvarez, a quien en marzo de 2015 había hecho un reconocimiento describiéndolo como un joven talento de Chiapas y un ejemplo para la juventud mexicana. Los tres, fueron fotografiados y las imágenes colocadas en la página oficial de la Presidencia de la República, aunque inmediatamente fueron borradas aquellas en las que aparecía el antes ejemplar Julión, en una especie de reconocimiento gubernamental indirecto de que las acusaciones del Departamento del Tesoro tienen fuerza y sustancia suficientes para motivar acciones gráficas defensivas de Los Pinos.

Del capo Flores Hernández presunto líder de una red de lavado de dinero, la Subsecretaría del Sistema Penitenciario informó que tras permanecer 22 días en el Reclusorio Sur, en un área de medidas cautelares, con custodio a la vista, fue trasladado del Reclusorio Preventivo Varonil Sur al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número uno, conocido como El Altiplano. Fuentes de la Secretaría de Gobierno capitalino señalaron que la petición de traslado se hizo porque los reclusorios de la ciudad no son para personas acusadas por ese delito, sobre todo cuando enfrenta un juicio de extradición.

Mientras tanto, los escenarios de éxito de  Julio César Álvarez Montelongo (Julión) quien ha ganado fama y dinero como cantante de música de banda, se han desplomado irremediablemente y la participación de Márquez Álvarez como capitán de la selección mexicana de futbol profesional en un quinto Mundial podría haberse derrumbado en su orden de prioridades. No hay ninguna duda, su idolatría y legado han sido totalmente dañados. Inesperadamente, el estandarte del futbol mexicano, tendrá que disputar una batalla más, en esta ocasión, sin el apoyo de sus compañeros y muy fuera de su área de juego.

 

 


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