Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

TRUMPETAS

Por Alejandro Díaz Camacho (LD  13-03-17)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

     

Trumpetas y fanfarrias se escuchan en la Casa Blanca de Washington, a cincuenta días del arranque de su gobierno, el fenómeno Trump ha asustado a la burocracia de carrera y, con su insólito estilo de comunicación directa vía Twitter y su guerra feroz contra el cuarto poder ya logró monopolizar la conversación dentro y fuera de Estados Unidos. Su actitud y sus inesperadas descalificaciones a medios de gran prestigio como New York Times (NYT), CNN, NBC, CBS y otros tantos medios no sólo atentan contra la libertad de prensa, sino que son una invitación a inhibirla por aquellos que se identifiquen como el pueblo del que esos medios son enemigos, según la acusación del déspota mandatario. Lo que siguió es conocido por todo el mundo, pero no puede pasarse por alto que en los tiempos actuales es impensable que el agresor se salga con la suya.

En sus momentos de infinita cólera Trump, se ha peleado con las agencias de inteligencia, incluyendo la CIA y el FBI. Ha criticado con dureza a varios jueces federales. Ha puesto a temblar a millones de inmigrantes indocumentados, ha logrado sembrar mucha confusión, provocaciones y enfrentamientos con el Poder Judicial, las agencias de inteligencia, países aliados como México (a quien cancela la visita por negarse a pagar el muro) y Australia, y ni hablar del liderazgo demócrata, con un caótico proceso de integración de su gobierno y más.

En la Casa Blanca, ha construido estructuras de poder acompañado en gran parte por su familia y por personajes nefastos. Steve Bannon un operador maquiavélico que tiene algo de Rasputin (Los venenos abrazarán a la Tierra como un fogoso amante), lo acompaña como su estratega en jefe y su consejero más cercano. Con Bannon a su lado, el mentiroso magnate se ha vuelto más impredecible. La dupla ha optado por un sistema que siembra dudas y que a veces disfraza la realidad. No acepta críticas. Tampoco son capaces de confesar que se han equivocado y se dice que actúan así para cambiar el tema y evitar que se hable demasiado de sus negocios turbios y sus vínculos en lo oscurito con Rusia.

Bannon, ha declarado que los tres ámbitos de trabajo de Trump son la seguridad nacional y la soberanía, el nacionalismo económico y la reconstrucción del Estado administrativo, que la intención de la administración republicana es desmantelar el actual sistema de gobierno y no tiene empacho en calificar a la prensa como el partido de oposición. He aquí algunos ejemplos.

Al nombrar el republicano a su gabinete, acertó en la designación de sus secretarios de relaciones exteriores, defensa y seguridad nacional. Sin embargo, en otras carteras puso a individuos poco idóneos (fiscal general) o declarados enemigos de la institución que van a encabezar (educación pública y medio ambiente). Además, como consejero de seguridad nacional nombró al general Michael Flynn, a quien luego despidió por mentirle al vicepresidente Mike Pence. 

En segundo lugar, el estilo de gobernar del millonario lo ha convertido en un ventrílocuo. Se la pasa diciendo cosas que no son verdad o que luego contradice. Al anunciar que empezaría a ordenar redadas de personas indocumentadas, dijo que serían operaciones de tipo militar. El mismo día, su secretario de seguridad nacional, el general John F. Kelly, dijo que de ninguna manera esas redadas involucrarían a soldados.

Contento y relajado con el resultado de su actuación ante el Congreso el nefasto Trump intentó ofrecer un giro en la imagen de su administración. Habló de cambios a la ley de salud aprobada por el gobierno de Obama, insistió en una reforma fiscal y planteó la necesidad de una reforma migratoria. Anunció aumentos en el presupuesto militar. Sin decir como lo pagaría se refirió a un programa para reparar y mejorar la infraestructura del país, incluyendo carreteras, puentes y aeropuertos. Tampoco se refirió en detalle a los temas de comercio que tanto interesan a sus vecinos y socios en Europa y Asia.

El discurso fue bastante bien recibido, declaró que una reforma migratoria real y positiva es posible, siempre y cuando nos enfoquemos sobre las siguientes metas: mejores empleos y salarios para estadounidenses, fortalecer la seguridad de nuestra nación, y restaurar el respeto a nuestras leyes. Sin embargo, en su discurso, no ofreció detalles y dejó mucho a la especulación y la interpretación. No incluyó lo que había dicho a los periodistas horas antes en una reunión a puerta cerrada.

A ellos, Trump había indicado que estaba abierto a una reforma migratoria integral, con la posibilidad de otorgar la legalización –pero no la ciudadanía– a millones de indocumentados sin fichas criminales, y que entre estos estarían los llamados dreamers, jóvenes que llegaron siendo niños al país con padres indocumentados.

Explicó que una reforma migratoria real y positiva es posible, siempre y cuando nos enfoquemos sobre las siguientes metas: mejores empleos y salarios para estadounidenses, fortalecer la seguridad de nuestra nación, y restaurar el respeto a nuestras leyes y que esa reforma giraría en torno a un nuevo sistema de inmigración legal basado en el mérito, como los que tienen Canadá y Australia. Pero en el resto del discurso continuó con sus usuales referencias a los inmigrantes indocumentados, declarando que amenazan a las comunidades gringas, deprimen los sueldos, se roban empleos y atacan a ciudadanos inocentes.

Con los mensajes cruzados, nadie sabe bien qué sigue. Algunos legisladores, como el senador republicano John McCain, líder de esfuerzos bipartidistas anteriores por promover una reforma, dijo que espera que esto abra una puerta para una reforma integral. Pero legisladores, como el republicano Steve King, escucharon otro mensaje que no incluyó nada de una reforma integral y advirtió que la palabra integral es nombre en clave de amnistía y que si el presidente se atreve a continuar por ese camino, violará su promesa de campaña y perderá su base de sustento político.

Algunos comentaristas dijeron que por primera vez Trump estuvo moderado, casi presidencial. Otros lo criticaron por no abordar en detalle los temas de política exterior. Por lo pronto, la promesa de iniciar la construcción del muro fronterizo lo antes posible enfrenta un obstáculo, ya que hasta la fecha sólo se han detectado 20 millones en fondos disponibles para ese esfuerzo multimillonario, reportó Reuters. El costo total de un muro a lo largo de la frontera, según un informe interno, será de 21 mil 600 millones.

Lo más notable no fue el discurso, sino la reacción de varios comentaristas reconocidos e incluso medios como el New York Times y CNN, entre otros –los mismos que repetidamente han sido atacados por nombre y acusados de engañar y ser “enemigos del pueblo por este presidente– elogiaron el cambio de tono y consideraron que ha sido el mejor discurso de la carrera política de Trump, o hasta presidencial. A varios de ellos, tan encantados estaban con el buen tono y la nueva retórica que se les pasó comentar lo amargo del contenido.

Al margen de lo anterior, lo menos que podemos decir del presidente de Estados Unidos es que le gusta mentir y llega a la presidencia con algunos asuntos personales que no quiere (o puede) resolver y que podrían hundirlo. ¿Por qué no ha entregado su declaración de impuestos, como han hecho sus antecesores en el cargo? ¿Por qué sigue siendo dueño de sus negocios personales? ¿Cuál es su relación con Vladimir Putin y empresarios rusos? ¿Es cierto que Moscú le dio una manita para ayudarlo a ganar la elección presidencial?

Es inestable, caprichudo, narcisista, voluntarioso, paranoico y un auténtico y mediocre aprendiz de política, principal razón por la que nunca debió llegar a la Casa Blanca. Entonces, detrás de toda esta pirotecnia, ¿qué quiere de México? Primero, aterrorizar y paralizar. Segundo, dividir aún más a las élites. Tercero, deslegitimar a las instituciones democráticas. Cuarto, lograr sus propósitos centrales.

 

Mientras se descubre lo que quiere, parece que el gobierno mexicano ha comenzado a reaccionar. Avanza en el apoyo consular. Rechaza la idea de aceptar expulsados de otros países. Señala que la defensa de los migrantes es un asunto de derechos humanos. Afirma estar listo a partir de mayo para iniciar las renegociaciones del TLC, aunque recientemente las declaraciones del secretario de Comercio de Estados Unidos presentan un calendario diferente que finaliza en el año peligroso de 2018.

 

Después de todo parece que las trumpadas del republicano como presidente de Estados Unidos y la mala disposición que muestra no sólo contra los migrantes de origen mexicano allí presentes, sino también contra México como Estado, pronostican una larga serie de dificultades para todos los que habitamos de este lado de la frontera norte y debemos estar preparados. ¿Usted que cree?

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com