Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

ANALFABETISMO Y LOS ERRORES DEL SECTOR EDUCATIVO

Por Alejandro Díaz Camacho (LD  14-11-16)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

    

Radiantes de felicidad, deben de haber despertado Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray ante el triunfo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, su candidato además de hipócrita es xenófobo, antimexicano, racista, clasista, misógino y hostigador sexual, cualidades que al parecer son muy admiradas por los políticos mexicanos.  

Ahora después de ese trágico despertar, regresamos a nuestra infeliz y cruda realidad recordando que en materia educativa, hace cuatro años Enrique Peña Nieto, anunció de manera triunfante la reforma que habría de modificar radicalmente la educación, para que el gobierno recupere su control que quién sabe cómo había perdido, incluyendo el artículo tercero de la Constitución. Luego vinieron las felicitaciones de partidos políticos, de la OCDE y de grupos empresariales asociados a Televisa, se anunciaron grandes inversiones educativas y la adquisición de varios millones de tabletas electrónicas, para disque superar las grandes innovaciones por venir que contrastan con el rezago de 4.8  millones de mexicanos que no saben leer ni escribir. 

Para ese gran rezago de analfabetas, hoy las cosas no han cambiado tanto como lo cree y lo dice el mismo Peña Nieto, un presidente que sin levantarse pensando en cómo joder al país, refleja la crisis que él mismo vive en el interminable laberinto donde se ha metido debido a los múltiples errores, suyos y de sus colaboradores cercanos, relacionados directa o indirectamente con su reforma educativa. Aquí enumeramos algunos:

Primer error garrafal: Peña Nieto en complicidad con Aurelio Nuño Mayer (el secretario impulsor del pensamiento crítico), decidieron resolver los problemas educativos nacionales no convocando a los maestros a realizar un esfuerzo para mejorar el desempeño de sus estudiantes, sino responsabilizándolos de la crisis educativa y acusándolos de proteger privilegios e intereses mal habidos, para luego aplicarles evaluaciones de carácter punitivo plagadas de errores, reconocidos después por las autoridades del Instituto Nacional de Evaluación Educativa.  

¿Cómo fue que los maestros obtuvieron los privilegios de los que se les acusa? ¿Que no fueron gobiernos anteriores, tanto federales como estatales, los que promovieron la corrupción magisterial por medio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuya lideresa vitalicia está hoy en la cárcel? ¿Qué ha dicho el secretario de Educación del gigantesco saqueo que hacen anualmente de los recursos educativos los gobernadores y funcionarios estatales corruptos?

El segundo error del grupo gobernante se configura de la siguiente manera: Ante el agravio de saberse responsabilizados de la crisis educativa nacional, las respuestas del magisterio, se hicieron públicas y fueron respaldadas por sectores crecientes de la población, tanto en la capital de la República como en varias ciudades del país. La respuesta del gobierno fue de desprecio y de represión, la presencia de fuerzas policiacas durante las evaluaciones masivas generaron escenarios con maestros tratados como delincuentes dejando como saldo la tragedia de Nochixtlán, Oaxaca.

Partiendo de las evaluaciones realizadas por la propia Secretaría de Educación (pruebas de Enlace) aplicadas durante los años 2009 y 2013, fue posible concluir que los resultados logrados mostraban avances importantes en matemáticas y menores en lenguaje, se generaba así, una imagen global de la educación a nivel nacional en la que se percibía el esfuerzo y el avance logrado por los maestros y autoridades educativas de diferentes entidades, éste esfuerzo señalaba con claridad las regiones del país donde la educación estaba avanzando y donde se debía poner más atención. Identificaba no sólo las entidades con problemas y la naturaleza de éstos, sino también aquellas que presentaban éxitos importantes, cuyas acciones y estrategias podían ser reproducidas en todo el país.

Pero, lejos de tomar en cuenta esta valiosa información (resultado de un esfuerzo serio realizado con recursos públicos), los dos secretarios de Educación (Emilio Chuayffet y Nuño Mayer) decidieron tirar a la basura todo ese esfuerzo e inventaron la ocurrencia de las evaluaciones actuales, cuya aplicación sólo ha servido para generar problemas y un retroceso de varios años, como mostraron las nuevas evaluaciones Planea realizadas en 2015, las cuales parecen haber sido suspendidas en 2016.

El tercer error, surge del desprecio del actual secretario por las escuelas normales (semillero de la mayor parte de quienes hoy dan clases), a las que algún día la lideresa del SNTE (Elba Esther Gordillo) sugirió clausurar, para eliminar el pensamiento crítico de esos planteles y sobre todo el de las normales rurales. La vinculación de Ayotzinapa con el odio de los funcionarios del régimen contra esas escuelas –a las que Aurelio Nuño acusó de constituir un monopolio para la formación de maestros, sin comprender que ése es el objetivo para las que fueron creadas– constituye hoy un claro indicio de la participación del gobierno de Peña Nieto en la desaparición de los 43 estudiantes, confirmada por la actitud de ocultamiento que el mismo gobierno ha hecho pública y es uno de los principales motivos del rechazo que vive hoy el Presidente más repudiado en la historia reciente, en su búnker del bosque de Chapultepec.

El cuarto error que hoy pesa y habrá de pesar más en el futuro fueron las declaraciones de Peña Nieto en los efímeros días de gloria, al afirmar que para su gobierno la educación conformaba su prioridad principal; sin embargo ahora, ante el sorprendente triunfo de Donald Trump, la situación económica del país, parece desembocar turbulentamente en una nueva crisis, la educación es superada por la infraestructura y constituye el principal rubro de recorte presupuestal, seguido por el de la salud de los mexicanos.

¿Qué ha motivado esta crisis que hoy se nos indica como irremediable, cuando hace poco tiempo se proclamaban los grandes logros de la reforma energética, que llevarían al país a una posición económica de progreso y desarrollo? ¿Por qué el proyecto del aeropuerto faraónico de la Ciudad de México y las obras de infraestructura mexiquenses parecen ser la única prioridad real del Presidente, a las que el recorte presupuestal no tocó ni con la punta de las tijeras? Nadie se lo explica.

Si sabemos que hoy la ciencia y la tecnología permiten a grandes empresas, incluso mexicanas, prever los comportamientos de los principales mercados mundiales, para ajustar sus programas de acción. ¿En qué basó el Presidente las decisiones que hoy tienen al país al borde de una nueva crisis? Seguramente que al despertar, desconoce que los maestros que dedican su carrera profesional a la educación, siempre responden con entrega y entusiasmo para superar con proyectos exitosos un problema o alcanzar un objetivo específico, siempre y cuando sean iniciados por la convocatoria de un líder (que no es él). La historia nos habla de José Vasconcelos que convocó a los maestros a combatir el analfabetismo, luego del fin de la Revolución Mexicana. Esta acción fue repetida 30 años después por Fidel Castro y Bellermino Castilla luego del triunfo de la revolución cubana y que en esta ocasión nos empeñamos en poner de ejemplo:

El 26 de septiembre de 1960, en su comparecencia ante la Asamblea General de la ONU, Castro declaró que el pueblo de Cuba se disponía a eliminar el analfabetismo del país en el término de un año. El reto creaba serias expectativas, aprender a leer y escribir era solo dar un primer paso en el camino de la educación y la cultura, pero en Cuba se crearon las posibilidades para que la alfabetización iniciara el proceso de culturización de las masas populares. Los obreros y los campesinos que hasta entonces vivían no solo en la miseria sino en la incultura, tenían la posibilidad de iniciar una nueva vida y penetrar en ese mundo letrado que tanto enriquece la vida espiritual del hombre.

Se crearon nuevas escuelas y se publicaron a precios económicos los mejores libros de la literatura universal, músicos, poetas y actores recorrieron el país llevando arte y cultura  a los analfabetos y sus alfabetizadores. Una hermosa canción, Despertar, expresaba con un lenguaje poético lo que aprender a leer y escribir había significado para un joven enamorado:

 

Yo podía leer en tus ojos 

Lo que tu alma me quería decir 

Ahora puedo leerlo en tus cartas

He aprendido a leer y a escribir.

Señores Peña Nieto y Nuño Mayer, el ejemplo es muy claro, si realmente quieren mejorar su deteriorada imagen tres cosas pueden hacer: consulten al maestro, sacudan su arrogancia y atiendan a su pueblo, millones de mexicanos que pueden hacer poemas como el aquí expresado, lo único que necesitan es saber leer y escribir.

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com