Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

LÁSTIMA MARGARITO...

Por Alejandro Díaz Camacho (LD  10-10-16)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

    

Como si fuera un juego de béisbol, los maestros de Chiapas, último contingente de la CNTE en mantener la huelga nacional iniciada el 15 de mayo para abrogar la reforma educativa, dejaron en el campo al gobierno federal y sus relevistas estrellas, Peña Nieto, Velasco Coello y Nuño Mayer. En la novena entrada, fracasaron en él intento. Los maestros regresaron a clases después de 124 días de no dar tregua y levantaron el campamento instalado en Tuxtla Gutiérrez. Dignidad dice la opinión pública, pero los maestros, antes de retirarse del campo de juego quedaron impunes de vandalismo, robo, ausencia laboral y bloqueos carreteros, además, arrancaron al equipo contrario (autoridades federales y estatales) un pacto político verbal, que sin minuta de por medio, establece que la reforma educativa y sus anexos de evaluación, promoción y permanencia no se aplicará en la entidad Chiapaneca en lo que resta del sexenio de Enrique Peña Nieto y el del gobernador Manuel Velasco Coello. ¡Lástima, Margarito!... 

De acuerdo con las actas escrutadas, la decisión de replegarse organizadamente no fue de los dirigentes del movimiento, sino producto de una consulta entre más de 55 mil maestros. Votaron en favor de regresar a clases 266 asambleas delegacionales y de centro de trabajo, se opusieron 191 y en 169 más no hubo actas. El conteo fue público, no secreto, y estuvo a cargo de una comisión de profesores de base. El acuerdo de los docentes fue avalado por el Comité Estatal Democrático de Padres de Familia.  

El movimiento magisterial y popular obtuvo en estas jornadas de lucha un importante triunfo. Lejos de ser una claudicación, el repliegue es un receso temporal que les va a permitir elaborar nuevas estrategias de lucha contra la reforma educativa y contra las reformas estructurales. El pacto político acordado por el movimiento con el gobierno federal y estatal consta de 11 puntos.  

El primero congela la reforma educativa en la entidad. El segundo reconoce la bilateralidad en las comisiones mixtas SEP-SNTE en Chiapas, es decir, de los ascensos, cambios, promociones, contrataciones y permutas de todos los niveles. Entre los puntos acordados está también el pago de salarios que se adeudan, tanto con fondos del gobierno estatal como con recursos del Fone. Asimismo, la limpieza de los procesos judiciales en curso (órdenes de aprehensión, actas administrativas, carpetas de investigación, registros de atención) en contra de trabajadores de la educación, padres de familia y movimientos sociales, como resultado de su participación en las movilizaciones contra la reforma educativa. ¡Lástima, Margarito!... 

El acuerdo fue tomado originalmente en una reunión efectuada en la Ciudad de México el 31 de agosto. Sin embargo, días después fue desconocido públicamente por su principal artífice federal, el aún subsecretario de Gobernación Luis Enrique Miranda Nava, y por el de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer. Para los maestros de Chiapas el ofrecimiento de Luis Enrique Miranda no era una iniciativa formulada a título individual sino un compromiso institucional por ello, ocuparon el palacio de gobierno y la Cámara de diputados local.

Días después, ya como secretario de Sedesol luciendo el premio de su compadre Enrique Peña Nieto, Luis Enrique Miranda viajó a Tuxtla Gutiérrez a ratificar su oferta inicial. El escenario fue el hangar del gobierno del estado en el Aeropuerto Internacional Ángel Albino Corzo. Allí estuvieron el gobernador Manuel Velasco Coello, el secretario general de Gobierno, Juan Carlos Gómez Aranda, el secretario de Seguridad Pública, Jorge Luis Llaven Abarca, y el secretario de Educación de Chiapas, Roberto Domínguez Castellanos. Por parte del movimiento estuvo presente una comisión de alrededor de 80 personas, representantes magisteriales, estudiantiles y de padres de familia.

Durante el encuentro, los funcionarios gubernamentales sostuvieron, su compromiso político de 11 puntos. Los maestros ofrecieron llevarlo nuevamente a consulta. En la madrugada del 13 de septiembre, la asamblea estatal de la sección 7 acordó realizar una ronda de asambleas delegacionales para darle una salida política a la lucha, lógicamente, las diferencias sobre el futuro del movimiento afloraron acaloradamente al interior. Una minoría de maestros, apoyada por algunos padres de familia, sostuvo que el repliegue táctico era una traición de los líderes y era necesario mantener el paro indefinido, exigían anular las actas de consulta. Finalmente, hicieron abortar la asamblea estatal, a pesar de ello, la auscultación siguió adelante, y la mayoría de los maestros de base acordaron el regreso a clases. ¡Lástima, Margarito!... 

Pedro Gómez Bahamaca dirigente de la sección 7 advirtió: El repliegue del magisterio chiapaneco no implica desmovilización. No estamos dejando tirada ninguna responsabilidad del accionar. Es vigente que vamos a seguir haciendo manifestaciones, no se determina que vamos a estar encerrados en las aulas y ya no regresar a las calles. Hay que ir a hacer asambleas con todas las instancias correspondientes, padres de familia, organizaciones, población. Hemos entendido que la mal llamada reforma educativa no va a caer sólo con el accionar del movimiento. Las reformas estructurales tienen que caer con base en una presión total del pueblo, pero del pueblo organizado. Tenemos que hablar de un estallido social y conjuntar los esfuerzos.

Al hacer su balance personal del movimiento, una profesora escribió: Los maestros chiapanecos hemos marcado historia y esa historia podré contársela dignamente a mis hijos. Efectivamente, durante estos 124 días de paro los docentes chiapanecos dieron al país entero una de las más brillantes lecciones de dignidad cívica en la historia reciente. Sus hijos sabrán estar orgullosos de ellos y de ellas.

Pase lo que pase en los estremecimientos del México real y a pesar de las múltiples ceremonias oficiales insustanciales del viajero ocupante de Los Pinos, la distancia entre pueblo y gobierno, se amplía cada vez más. Veracruz sigue dando nota luctuosa internacional: dos presbíteros, Alejo Naborí y José Alfredo Jiménez Juárez, fueron secuestrados del interior de la iglesia de Nuestra Señora de Fátima en la colonia Petromex, de Poza Rica, y asesinados. El lamentable asesinato exacerba los ánimos de los católicos que se preparan para marchar en defensa de la familia, con ánimos neo cristeros en momentos de reacomodos políticos, actuales y venideros, que gane el mejor. ¡Lástima, Margarito!... 

Mientras la brecha de los crímenes impunes que ocurren en el estado de México y la Ciudad de México, se amplia, en Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, negoció que le permitieran aparentar que iba de verdad en busca de encarcelar a su antecesor, Rodrigo Medina de la Cruz. Hasta ahora, el priista Medina, se va salvando de las denuncias procesales, entre otras cosas porque las consignaciones están mal hechas, como si se buscara darle salida a Medina y, al mismo tiempo, que el Pony neoleonés aduzca que él hizo su esfuerzo por poner tras las rejas a su antecesor, pero, no se pudo: ¡lástima, Margarito!... Aquí nos toco vivir y a ver que nos depara el destino.

 

 


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