Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

VIVA MÉXICO

Por Alejandro Díaz Camacho (LD  19-09-16)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

   

 

Un desangelado grito de independencia vitorea que vivan los héroes que nos dieron Patria, pero éstos ya no vivirán más. Las limitaciones del gobierno de Enrique Peña Nieto han logrado su objetivo, desanimaron al pueblo y terminaron por inmovilizar a la nación, al mexiquense le quedó muy grande el país. Su mácula ocular es tan aguda que no alcanza a ver que vivimos una etapa crítica de descomposición en todos los órdenes, particularmente en el ejercicio del poder público.

 

El grito desangelado en una noche lluviosa del mes de la patria, sirvió para ilustrar con fuegos artificiales que aquellos políticos que han plagiado tesis de recepción profesional y hasta el poder, no ven más allá de sus narices y no quieren servir a la nación, sino a sus propios intereses.

 

Acerca de su formación académica y la veracidad del plagió de la tesis de licenciatura (investigación sobre los cambios impulsados por Álvaro Obregón en el sistema presidencial mexicano) que Peña Nieto presentó en la Universidad Panamericana, éste sólo concedió: “quizá pude haber mal citado a algunos de los autores, tendría que aceptarlo como un error metodológico, pero no con el ánimo de hacer mías las ideas de los demás”. Engaño absurdo y elocuente, la credibilidad en la figura presidencial agoniza. La inconformidad popular no es gratis, la vergonzosa colección y el caudal de errores y desaciertos así lo demuestran.

 

El nacido en Atlacomulco ofreció un México incluyente pero su gobierno no quiere dialogar y menos escuchar las demandas de los maestros y amplios sectores de académicos e intelectuales sobre la necesidad de una revisión profunda y seria de la mal llamada reforma educativa. Tampoco quiere saber nada de revisiones a la reforma energética y menos de la fiscal, cero dialogo.

 

Ofreció un México en paz, pero lo que hay son más de 27 mil desaparecidos, 48 mil víctimas de muertes violentas y constantes y persistentes violaciones a los derechos humanos, casos de tortura y una creciente criminalización de la protesta social. Ahí están los resultados poco convincentes de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y las masacres de Tlatlaya, estado de México y Tanhuato, Michoacán.

 

Ofreció un crecimiento sustentable, empleos y desarrollo y lo que hay es un panorama incierto con políticas económicas que no convencen a nadie, pero sí irritan a todos, hoy tenemos 55 millones de mexicanos que viven en la pobreza, 7.2 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, otros tantos ofrecen su perfil profesional como chofer de taxi, o mil usos, tenemos una deuda pública que asciende a más de 8 billones de pesos y los altos precios de la gasolina y la energía eléctrica impactan negativamente a los sectores productivos, la industria y población en general. El viva México, reduce su ritmo cardiaco lentamente, no hay oxigeno que lo aliente.

 

Ofreció combatir la corrupción y la impunidad, pero su resistencia a sujetarse al nuevo régimen de anticorrupción, es injustificada y desdeña la exigencia social para perseguir y sancionar todo acto de corrupción. La casa blanca, el avión presidencial, el departamento en Miami, Malinalco, etc. son reflejo de su actitud. Los gobernadores de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, impunes se burlan de la ley, la voz popular reclama hay muchos y habrá más.

 

Ofreció ser un mexicano al servicio de su país, pero para vergüenza nuestra, Enrique Peña Nieto fue rebasado y políticamente humillado en Los Pinos, su propia casa que, en términos políticos, es la casa de todos los mexicanos. La prensa extranjera acudió con gran expectativa a la reunión entre un atacante de los mexicanos y el presunto defensor de éstos, pero no hubo combate ni forcejeo, sino una victoria regalada al visitante, que no se cansa de insultarnos y vino a decirle en su cara a Peña Nieto que, de llegar a la Casa Blanca (la residencia ubicada en Washington), construirá el famoso muro fronterizo y revisará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con la intención de quitarle los aspectos que, a su decir, benefician más a México que a Estados Unidos.

 

Con Los Pinos como casa de campaña, Trump hizo lo que quiso, vino, vio y venció. Ese mismo día regresó a Arizona para presentar con mayor respaldo electoral, su antimexicano plan sobre la migración. El timorato de Peña Nieto no atajó la amenaza ni la explicó. Pudo haberse cobijado con la doctrina de los errores de estilo para explicar su silencio a la hora en que Trump hizo público lo del muro, finalmente lo que mostró fue un estilo acotado, lleno de ademanes y encogido, sin las reacciones declarativas oportunas ni el tono creíble de defensa de los intereses de los mexicanos, por más que así lo hubiera dicho en alguna línea de su discurso.

 

Los desaciertos, el sometimiento, la falta de valentía, su vulnerabilidad y lentitud para enfrentar al extraño enemigo van más allá del penoso episodio, el mandatario mexicano adjudicó a mal interpretaciones lo que Trump ha dicho contra los mexicanos que viven en Estados Unidos (los acusa de criminales y violadores). Es decir, otro error de percepción, según la ceguera óptica peñista ya que Clinton o Trump, cualquiera que llegue al mando estadounidense habrá visto y calibrado la muy reducida capacidad de la contraparte mexicana para defender los intereses de su pueblo.

 

En él me vale madre lo que opinen y en ocasión de su cuarto informe de gobierno, Peña Nieto, organizó su reality show  con jóvenes precalificados de todo el país, explicaría que la reunión con Trump en Los Pinos se realizó ante los riesgos y el peligro que algunos de sus planteamientos tienen para el futuro del país. “El defensor del pueblo” determinó encararlo para hacerle ver la importancia que tiene la relación de México con su país. Esto a partir de que en el debate que se ha dado entre los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, el republicano Trump y la demócrata Hilary Clinton, que según el mandatario mexicano, claramente desconocen la importancia de la relación bilateral entre México y Estados Unidos.

 

En el mes de la Patria, con el ánimo decaído y con un pueblo tan necesitado de independencia, tan sencillo que hubiera sido decir: Señor Trump, sepa usted que no hay honra para que sea usted bienvenido. Los mexicanos tenemos dignidad y repudiamos su discurso de odio. En cambio faltó a la solidaridad con el sentir de la ciudadanía. Faltó dignidad ante quien ha agraviado como nadie a México. Qué vergüenza, ahora resulta que es adecuado dialogar con los enemigos del país y cerrar el zócalo a las voces de protesta.

 

Un jefe de Estado tiene responsabilidad de cuidar cualquier mapa de riesgos que el país enfrente. El mejor instrumento que tiene el presidente es el diálogo, sostuvo el actual secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade. Obama dice “Siempre deseo asegurarme de que las reuniones que celebro sean en verdad productivas. Lástima que esta reflexión no haya podido ser escuchada en Los Pinos, antes de la visita del nefasto Trump.

 

En esta noche de gritos, los mexicanos agregamos: Que poca madre señor Presidente, a pesar de los agravios y todo lo que nos ha hecho, Viva México y los héroes que si nos dieron Patria.

 

 


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