Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

EL ENGRUDO, EL QUESO OAXACA Y LA MADEJA...

Por Alejandro Díaz Camacho (LD  25-07-16)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

   

Se nos hizo bolas el engrudo. A tan solo cuarenta días de la derrota electoral del PRI-gobierno (5 de junio 2016) y de las declaraciones del renunciado Manlio Fabio Beltrones y de su inesperado relevo Enrique Ochoa Reza, en torno a que las acciones equivocadas del gobierno, sumadas a la marcada corrupción de los gobernantes en Chihuahua, Veracruz y Quintana Roo, dieron al traste con las ambiciones del partido oficial para continuar en el poder. Por lo tanto, reitera Ochoa, dentro del partido se deben evaluar y cotejar los magros resultados con esas acciones equivocadas que Peña Nieto habrá que corregir para evitar que en el 2018 cunda el ejemplo del descontento ciudadano expresado en las urnas. Hacia el interior del partido, la pregunta es ¿Se nos habrá enredado la madeja o el queso Oaxaca se nos hace bolas como el engrudo?, mire usted:

Con respecto al engrudo: dicen que la llegada de Ochoa Reza, marca el principio de la caída del PRI en la elección de 2018, acaso será la estrategia infame de Peña Nieto para darle en la madre no solo al país sino también a su partido, porque al “kilowattito” se le ve como a un líder de partido que no ha tenido carrera partidista, que negó ser militante para obtener un cargo hace unos años, que administrativamente dejó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con una de las mayores pérdidas en su historia, y en grave crisis, y que lo peor es que siendo afín a Peña Nieto, le traerá muchos problemas.  

Se dice en los corrillos políticos que eso de evaluar y cotejar las acciones está bien aplicarlo al magisterio, al trabajador de confianza o al deportista profesional, pero que lo haga el gobierno por instancias del partido político que representan, resulta muy fuera de la realidad, poco serio o por lo menos darnos más de lo mismo.  

Está claro que en el tablero de las acciones equivocadas de Peña Nieto, lo que más interesa es suprimir la protesta social antes que evaluar por resultados su derrota electoral, sabe muy bien que hay muchos frentes movilizados y prefiere sembrar el miedo, y procesar los conflictos en la lógica de gobernabilidad democrática. Por si usted no lo sabía, antes de las elecciones, se buscaba incrementar la confrontación e intensificar los conflictos para luego justificar el uso de las llamadas fuerzas del orden. Un ejemplo: Ante la presencia de contingentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en las puertas de la residencia de Los Pinos y en las de la Secretaría de Gobernación, el gobierno de la República, emitió un esclarecedor boletín:  

“Reitera su apertura al diálogo siempre y cuando se cumplan dos condiciones: el regreso a clases de todas las escuelas de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, y su aceptación de la reforma educativa, ya que nadie puede pretender estar por encima de la Constitución”. El gobierno tampoco. Exige primero la rendición del movimiento magisterial para luego establecer el diálogo. Esta postura oficial supone que para dialogar con el magisterio antes deben jurar lealtad a una reforma educativa que justamente es lo que ha motivado su descontento.  

El secretario de Educación Pública Aurelio Nuño Mayer, en su soberbia pide a los maestros disidentes no sólo que acepten la reforma educativa, sino que renuncien a todos sus derechos como ciudadanos y trabajadores. Que acaso es tan miope que no puede ver y menos entender que la Constitución es mucho más amplia y compleja que sólo la mal llamada reforma educativa, si los maestros protestan es porque están ejerciendo sus derechos constitucionales.

El queso Oaxaca se ha hecho bolas: En la administración de Peña Nieto, se tiene una ominosa y absurda innovación; se mantienen las protestas contra la reforma al artículo 27 constitucional, contra la que se dio en materia indígena contraviniendo los acuerdos de San Andrés, más recientemente contra la reforma en materia energética, y ya vendrán pronto las de las zonas económicas especiales, propensas a ser elefantes tan blancos como la nieve. Hoy resulta que con la lógica aplicada a la CNTE, primero habría que aceptar las reformas antes de protestar y luego podríamos dialogar y entonces, ¿ya para qué dialogamos si las aceptaste? Nuestro admirado Cantinflas se quedó chiquito.

Osorio Chong declaró: sí hay oportunidad de diálogo con la CNTE e incluso para analizar futuros cambios a la reforma educativa, siempre que no se busque confrontación ni se intente manipular el sentido de esta enmienda. Si aceptan la reforma, podemos adecuarla y construir escenarios para explicar sus detalles, siempre y cuando todos los mentores vuelvan a las aulas. (La Jornada 11/6/16). Nada más falso, después de tales declaraciones fueron detenidos en acciones separadas varios dirigentes de la sección 22 del magisterio oaxaqueño, el secretario general, Rubén Núñez Ginés, el secretario de organización, Francisco Villalobos, el tesorero Aciel Sibaja y Heriberto Magariño.

Mientras la CNTE consideró que son presos políticos y exigió su inmediata liberación, la PGR señaló lo contrario, todos los casos contaban con órdenes de aprehensión, al primero se le imputa haber lavado más de 24 millones de pesos procedentes de comisiones ilegales que recibió de empresas contratistas que prestaban diversos servicios a los miembros de la agrupación sindical; el segundo participó en el robo, por demás inexplicable, de libros de texto propiedad de la SEP, los otros dos son cómplices.

Desde luego que estos hechos confunden y desvirtúan el diálogo que se lleva a cabo entre la Secretaría de Gobernación (SG) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), un dialogo que no tiene avances ya que el Ejecutivo federal no tiene respuestas a las demandas magisteriales, como son: La abrogación de la reforma educativa y la reparación de las consecuencias de la lucha magisterial contra esa reforma; la liberación de ‘‘presos políticos’’, el rechazo a participar en la evaluación docente; despidos de 8 mil mentores por no acudir al examen, descuentos a los maestros y directores que se han sumado a las acciones de protesta en diversos estados; el pago de salarios desde el inicio –el pasado 15 de mayo– de un paro indefinido de labores y por supuesto la matanza de Nochixtlán.

Pese a condenar el ‘‘incumplimiento’’ en entregar una respuesta, dirigentes del magisterio se mantendrán en la negociación y rechazan que esta censura represente un ultimátum. ‘‘Nada se ha concretado en absoluto a pesar de que hemos entregado puntualmente la relación de todos los daños ocasionados por la lucha contra la reforma’’. Un rubro central para la CNTE son las gestiones para involucrar al Congreso, al cual ya acudieron para allanar el camino legislativo y modificar la tal reforma mediante una nueva iniciativa que anule aspectos nodales contra los cuales desde su aprobación se han opuesto, barajándose, entre otras alternativas, la posibilidad de promover una iniciativa ciudadana cuyo tratamiento en el Congreso sería más ágil que una eventual iniciativa partidista o pluripartidista.

La CNTE reclama el libre acceso a sus cuentas bancarias que han sido congeladas y adelantan sus líderes que el acuerdo original con la dependencia federal, que incluye continuar con la mesa política e instalar la mesa educativa y la social, se mantiene inalterable. Señalan que aguardaron más de un año sin diálogo, pero mantendrán la paciencia para participar en las negociaciones pactadas con la Secretaría de Gobernación.

Mientras tanto, Peña Nieto que no ata ni desata, asegura que la reforma educativa ‘‘se mantiene inalterada’’. Los acuerdos tomados en las secretarías de Educación Pública y el diálogo en curso en Gobernación con los liderazgos magisteriales se ubican en el marco de la ‘‘relación laboral’’. Quizá sea esa la razón por la que Aurelio Nuño “El Sargento” desempolvó al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) para simular que a éste le concede algunos de los ajustes y cambios (por verificar) a la dizque reforma educativa por los que briosamente han peleado los profesores pertenecientes a la CNTE, a los cuales les niega todo.

La triangulación de esta parodia pretende camuflar el obligado cambio parcial (y aún manipulable) respecto a la reforma laboral y administrativa a la que malamente se ha querido llamar educativa. Los acuerdos del altivo y antes inamovible secretario Nuño con el maleable Díaz De La Torre (SNTE) recogen claramente algunas de las demandas más vigorosas de la CNTE: la famosa evaluación docente tomará en cuenta, dicen, los contextos sociales, culturales, urbanos y étnicos y, habrá un nuevo mecanismo de revisión para los docentes que por causas de fuerza mayor no pudieron concretar todas las etapas de los procesos de evaluación.

Bastaría acreditar una causa de fuerza mayor, por ejemplo, un asequible certificado médico de incapacidad física para que los miles de profesores despedidos puedan acudir a la evaluación, retomar su lugar y participar en nuevos exámenes que serían vigilados por autoridades educativas federales y estatales. Declara el sargento Nuño que la reforma que él impulsó, generó preocupaciones, incertidumbres y, sin duda, también enojo.

Seguramente, le faltó decir que también generó: bloqueos carreteros, pérdidas económicas, protestas masivas en todo el país, problemas en el suministro de mercancías y combustibles, onerosa movilización de miles de policías federales, tensión, temor y malestar social, así como varios muertos y decenas de heridos en Nochixtlán, Oaxaca.

Con respecto al enredo de la madeja: para hacer más ruido, Andrés Manuel López Obrador, dijo que la tal reforma educativa no debe ser derogada, sino corregida en ciertas partes, en algún periodo extraordinario de sesiones del Congreso, antes del primero de septiembre. Señaló que derogarla sería la claudicación del gobierno; no se trata de jugar a las vencidas, y si se le vence por completo a Peña (ya pidió perdón por lo de la casa blanca), no va a haber estabilidad ni gobierno (quien sabe a qué país se refiere).

El tabasqueño se dio el lujo de abrir por primera vez cierta posibilidad de hacer alianza electoral para 2018 con el Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización con la que antes había dicho que no iría ni a la esquina. La condición que pone es fácilmente cumplible, pues pide que el sol azteca que preside ahora Alejandra Barrales (incondicional de Mancera), se deslinde con autenticidad del PRI, el PAN y la mafia del poder.

¿Usted qué opina amigo lector? Con tanto desmadre también se le hace bolas el engrudo, el queso Oaxaca y se le enreda la madeja.


 


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