Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

LA REALEZA NOS VISITA.

Por Alejandro Díaz Camacho (LD  06-07-15)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

  

Que contradicción, mientras Grecia, la Unión Europea y la economía globalizada contienen la respiración ante el riesgo de una crisis largamente anunciada que según parece no tiene pronta solución; atrás de los actos protocolarios y diplomáticos que envolvieron a la distinguida visita de los reyes de España, algunos de los empresarios más voraces e importantes de México y España afinaban diversos convenios en materia de infraestructura, turismo, recursos naturales y otros temas, que con “el cuerno de la abundancia” de por medio, les permitirán mantener boyantes las grandes fortunas de allá y de acá. 

Aun cuando el peso sigue deslizándose a la baja frente al dólar y los índices bursátiles son impactados por las noticias internacionales, la visita real no dejó de ser más que un magnifico escenario para que el señor de “Malinalco” y secretario de Hacienda, Luis Videgaray hiciera saber a su majestad Felipe VI, a su comitiva y a su jefe inmediato, el señor de los Pinos, que nuestro país sin apuros, está en muy buenas condiciones para enfrentar las turbulencias de la economía globalizada que se ha visto influenciada por el impago de los griegos que tras la negativa del Eurogrupo –los gobiernos que conforman la zona de la divisa euro– de extender el programa de ayuda financiera a la nación mediterránea, no tienen dinero para saldar su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y mucho menos para impactar positivamente la economía de los países europeos.  

Según Videgaray, ante esa turbulencia, los mercados mexicanos operan con orden y liquidez garantizando la estabilidad de la macroeconomía nacional, pero como es su costumbre, sus informes se contradicen, no informó que en México, los índices de la inflación superan considerablemente a los miserables salarios mínimos y que la realidad cotidiana sigue y seguirá golpeando los bolsillos, la integridad física y las conciencias de la mayoría de los mexicanos. Hechos más que evidentes, están a la vuelta de la esquina, pero nunca serán percibidos por la macroeconomía mundial y mucho menos enunciados durante la visita de Felipe VI, rey de España y su distinguida esposa la reina Letizia.  

En este magro escenario lleno de fastuosidad, ligereza y absurda demagogia, Peña Nieto – paliducho y medio repuesto de una reciente cirugía para extirparle la vesícula biliar- y Miguel Ángel Mancera tuvieron que sobrellevar la disparidad métrica de Felipe VI, quien para complacer a los capitalinos al recibir las llaves de la ciudad de México dijo que sentía una especie de invitación a convertirse él y su esposa en chilangos.  

Se olvidó o quizá no le aconsejaron que los genes aludidos son exclusivos de quienes con todo y mal gobierno y penurias (inundaciones, baches, bloqueos, marchas, corrupción, etc.) habitamos en esta cada vez más compleja y contaminada ciudad, que desde tiempo atrás dejó de ser la más bella y transparente Ciudad de México. 

Tampoco se le informó a la realeza visitante, de la ausencia de gobierno en materia de derechos humanos, Felipe VI, jamás pudo percatarse de que mientras las élites que le acompañaban disfrutaban del espectáculo que su presencia originó, el factor del abuso militar llegó para quedarse cada vez más denso y nebuloso, respecto a Tlatlaya (con la ONU apremiando a que haya avances en las investigaciones y la fijación de responsabilidades), pero también en cuanto a los casos de Iguala y Ayotzinapa.  

A un año de la masacre de Tlatlaya, Estado de México, el gobierno de Peña Nieto mantiene un velo de opacidad y una calculada falta de colaboración que ha impedido precisar técnica y jurídicamente lo que en la percepción social ha quedado cada día más claro, en cuanto a la responsabilidad de los mandos militares en la ejecución de presuntos delincuentes peligrosos. Gustavo Castillo reportero de La Jornada, hizo saber, con copias de los textos oficiales en su poder, que:

“Los peritajes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) y de la Procuraduría General de la República (PGR) revelan que de las 22 personas que fueron abatidas por elementos del Ejército, 11 fueron prácticamente fusiladas, cinco murieron realizando ‘maniobras instintivas de defensa’ y del resto no se menciona que hubieran disparado contra los militares. Los documentos dan cuenta de que estaban descargadas (desabastecidas) las armas de tres víctimas, a las que en las primeras investigaciones se les señalaba como participantes en el enfrentamiento con los integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)”.

Respecto a Ayotzinapa (43 estudiantes normalistas desaparecidos), el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que indaga el caso por mandato de la Organización de Estados Americanos, se topa una y otra vez con la muralla verde olivo que a través de sus sometidas vertientes civiles impide el interrogatorio directo a los militares que presenciaron los acontecimientos de Iguala sin meter las manos siquiera.

Según lo dicho por los miembros de ese grupo, la versión oficial supuestamente inamovible, conocida como la verdad histórica (descripción del fabricante de esa narrativa, Jesús Murillo Karam), habría sufrido un serio revés, pues la Policía Federal se habría comprometido a explorar otras líneas de investigación, a partir de distintas hipótesis de las hasta ahora sostenidas como definitivas. ¿Cuál será nuestra verdad? Seguramente nunca lo sabremos.

En fin, al margen de la visita real, de la ausencia de derechos humanos y de los pronósticos financieros de Videgaray, el mundo de los deudores, aplaude la postura del gobierno griego, que para ejemplo de muchos países jodidos (como el nuestro), lucha por recuperar el significado de la democracia y poner fin entre un sí y un no del pueblo griego, a un largo periodo de endeudamiento en condiciones de usura que ha dado lugar a la corrupción, el dispendio y la humillación nacional.

Un gobierno pierde su razón de ser cuando incumple el mandato para el que fue elegido, son palabras del primer ministro griego Alexis Tsipras que dejan muy claro el mensaje: En democracia son los ciudadanos, y no las camarillas de tecnócratas, los que deben tomar las decisiones fundamentales para su propio futuro.

El modelo que Videgaray práctica en nuestro país con la aprobación de Peña Nieto, se parece mucho al que han padecido los griegos, es decir: el capital, para mantener la rentabilidad de un pequeño puñado de corporaciones nacionales y extranjeras, premia a la ambición desmedida y sacrifica a pueblos enteros con propósitos de escarmiento y advertencia para otros en situación similar.

En estas circunstancias, el destino de estos gobiernos (entre ellos el nuestro), inicia por el asfixiante estancamiento de la austeridad que conlleva un enorme sufrimiento social (ya lo estamos padeciendo), y termina con la pérdida de soberanía y de dignidad nacional.

Habrá que tomar nota; a pesar de la precaria salud del presidente y de las reformas constitucionales que no avanzan en los sistemas operativos, tan sólo quedan tres años para corregir el rumbo o; ¿Acaso se pretende que lo sucedido a los griegos le suceda a nuestro país en un futuro próximo?

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com