Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

DISCULPAS

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 11-08-14)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

  

Sin la difusión suficiente, a partir del primero de agosto Caminos y Puentes Federales (Capufe) cambió su sistema electrónico de cobro conocido como IAVE, por lo que los usuarios debieron migrar al nuevo mecanismo para poder cruzar las casetas de forma ágil, o de lo contrario pagar en efectivo aunque el dispositivo (tag) en su poder tenga saldo.

A más tardar, a partir del día 10 de agosto próximo (ayer) funcionará, por primera vez en la historia de las carreteras de cuota la interoperabilidad, es decir, el usuario podrá transitar con una sola tarjeta IAVE por los más de 4 mil kilómetros de la red de autopistas y puentes operados por Capufe (muchos tramos en mal estado y sin señalamientos) y el nuevo operador de IAVE, un empresario mexiquense que gracias a una licitación pública sospechosa se hizo de un jugoso y apetecible contrato. 

La interoperabilidad en el país, está siendo instrumentada por CAPUFE y el consorcio formado por Impulsora de Servicios Terrestres, Cointer Concesiones, Azvi Cointer de México e Integra Ingeniería, ganador de la licitación pública que prestará el servicio de tele peaje, el cual ha firmado acuerdos con otros operadores como Pinfra, OHL e I+D, para que sus tags funcionen en las casetas, lo cual se infiere del comunicado del organismo en el que señala que “por cuestiones técnicas, la transición no puede ser de manera automática, debido a que se requiere que las plataformas tecnológicas de los otros operadores de tele peaje se interconecten con las de Capufe”.

Transportistas de organismos como la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar) señalaron que lograron algún convenio para que sus tags sigan funcionando, pero la eficiencia de esos acuerdos se valorará luego de conocer si lograron circular sin problemas o debieron enfrentar aglomeraciones en las casetas, ya que además de la falta de información el proceso para cambiar o actualizar tags es muy complejo y burocrático.

Para firmar el contrato con Capufe hay toda una tramitología que consiste en presentar acta constitutiva de la empresa, poder notarial del representante legal con actos de administración no revocados, identificación oficial del representante legal, comprobante de domicilio vigente, RFC, carta de solicitud de elaboración de contrato, archivo de Excel con relación de tags de la empresa, y el medio de garantía que usará a favor de Capufe que puede ser tarjeta de crédito corporativa. Las personas físicas y morales con actividad empresarial deben constituir un nuevo fondo de garantía equivalente a 30 días de cruces de la flotilla.

Este proceso, exclusivo para el sistema de tele peaje, no afecta a los usuarios de los segundos pisos de la ciudad de México y área metropolitana, ni a quienes circulan por otras carreteras, sólo a los que transitan por la red de Capufe. El usuario puede seguir pagando en efectivo sí así lo desea y quien no cuente con la tarjeta IAVE y quiera obtenerla podrá hacerlo todavía de manera gratuita durante los próximos días, en los módulos que se han instalado en las plazas de cobro de las principales autopistas que llegan al Distrito Federal.

Lo más raro de toda esta faramalla administrativa, es que el proceso de licitación de la nueva IAVE fue impugnado y sospechoso; la administración de Caminos y Puentes Federales dejó a las empresas saliente y entrante que se arreglaran entre ellas y confió en los reportes de que todo iba bien, y miles de conductores de vehículos automotores siguen sufriendo una ‘‘modernización’’ cuya aplicación es tan increíblemente torpe que de inmediato haría estallar en renuncias a cualquier consejo directivo de empresa privada. A Benito el de Capufe, no le preocupa que el consorcio que ganó la licitación esté liderado por uno de los principales transportistas del país, grupo Lamsa; y que sea quien ahora cobre al transporte.

Benito Neme Sastré, el compadre de Enrique Peña Nieto y Director General de Capufe, nomás ofreció disculpas y prometió mejoras dentro de algunos días ante una comisión de senadores que emitió algunos posicionamientos discursivos críticos, pero que a fin de cuentas permitió al funcionario federal salir sonriente de su entrevista camaral.

También sonriente ha de estar el beneficiario final de tanto brinco en suelo disparejo, el empresario favorito del sexenio, Roberto Alcántara, presidente del Grupo Toluca y próximo aspirante televisivo, camionero, aeronáutico, constructor y contratista a ser el mayormente beneficiado de esta temporada sexenal de Atlacomulcos, como lo fue en aquellos tiempos de Carlos Salinas un señor de apellido Slim, quien por cierto también a través de licitaciones un tanto obscuras logró en aquellos tiempos, importantes concesiones y otras tantas prebendas que sin disculparse lo han colocado entre los hombres más ricos del mundo.

 

 


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com