Linea Directa


UNA VOZ DE ALTURA

 

 

TRAS BAMBALINAS BRASILEÑAS

Por Alejandro Díaz Camacho (LD 23-06-14)

E-mail:  adiazcam@gmail.com

  

Tras once años de sobriedad, bajo la presión de la FIFA y de una gran cervecera, Brasil el país anfitrión de la Copa del Mundo, fue obligado a autorizar la venta de bebidas alcohólicas en los estadios de fútbol. Las autoridades brasileñas deseosas de evitar acalorados desbordes de hinchas, prohibieron el alcohol dentro de los estadios en el marco de la ley de 2003 conocida como 'estatuto del hincha'. 

Pero en 2012, los intereses de la Federación Internacional del Fútbol (FIFA) y de su auspiciador Budweiser tomaron la delantera, y obtuvieron de Brasilia una suspensión parcial de la ley durante la Copa Confederaciones de 2013 y el Mundial-2014. Las cervezas Budweiser, así como las Brahma y Brahma Zero más conformes a las leyes locales, comenzaron a ser vendidas con exclusividad en todos los estadios donde se desarrollan los juegos. 

Todas estas marcas pertenecen al líder mundial de la cerveza belga-brasileño AB Inbev. Su cerveza Budweiser tiene un contrato de patrocinio de la Copa del Mundo con la FIFA hasta 2022, por un monto estimado en varios millones de dólares anuales. 

Sólo estas bebidas alcohólicas serán vendidas en los estadios hasta el 13 de julio, a raíz de la exclusividad que tiene el auspiciador. Los amantes de la caipirinha -el cóctel tradicional brasileño a base de cachaza, limón verde y azúcar- y de otras "loiras" (cervezas rubias) no tendrán otra opción que comprarlas antes o después del partido a vendedores ambulantes, que son mantenidos a buena distancia de los estadios. 

Poco antes de la Copa del Mundo, una asociación alemana de prevención de las drogas (DHS) consideró la venta de cerveza como un escándalo desde el punto de vista de la salud, político y en materia de seguridad", y lamentó la manera en que la FIFA esquivó la ley brasileña. 

Según la DHS, "los intereses económicos no deben prevalecer sobre la salud y la seguridad de los espectadores" porque el consumo de alcohol "conduce muy seguido a actos de violencia". 

Frente a estas críticas, un portavoz de la FIFA explicó a la AFP que "Budweiser y AB Inbev están desde hace mucho tiempo implicadas en la promoción de un consumo moderado a través del mundo". 

"Y lo harán también durante la Copa del Mundo, para asegurarse de que los hinchas vivan una experiencia inédita al mismo tiempo que consumen cerveza de manera razonable", agregó. 

Con esta exclusividad, el éxito parece asegurado. Un reciente sondeo de la Ambev (filial brasileña de AB Inbev) reveló que el futbol (77%) y la cerveza (35%) son las dos mayores pasiones de los brasileños.

La FIFA "posee un largo historial de apoyar los intereses financieros de sus socios comerciales (...) al mismo tiempo que impone condiciones extremas a los gobiernos a través del mundo", esto incluye, la anulación de impuestos sobre las ganancias obtenidas por los patrocinadores durante la Copa y "la intimidación" ejercida sobre el gobierno brasileño para que permita a los hinchas consumir cerveza en los estadios. 

La FIFA se defiende, y asegura que desea ofrecer a los hinchas la posibilidad de disfrutar del Mundial-2014 "en las mismas condiciones que las ediciones anteriores". 

"Nuestros socios comerciales comparten la ambición de la FIFA de ejercer una influencia positiva en las áreas de la salud y del deporte", indica el portavoz de la organización, consultado en Río de Janeiro. 

Además, subraya, los ingresos obtenidos por sus auspicios "permiten a la FIFA implementar proyectos de desarrollo del fútbol en sus 209 países miembros, así como programas como 'FIFA 11 para la salud'", que promueve la práctica del fútbol como factor de buena salud. 

El British Medical Journal considera que el verdadero vencedor del Mundial será la industria del alcohol y recuerda que Francia prohibió en 1991 la publicidad ligada al alcohol en el deporte y que a pesar de la advertencia de las cerveceras, los eventos deportivos han sobrevivido, e incluso progresado, con nuevos auspiciadores. 

Vencidos en el asunto del alcohol, los brasileños consiguieron no obstante obtener pequeños triunfos gracias a peticiones que forzaron a la FIFA a conceder derogaciones para la venta de comida tradicional en los estadios de Salvador y Recife. Los espectadores de estas dos ciudades sede podrán degustar la especialidad afro-brasileña conocida como "acarajé", unos buñuelos especiados fritos en aceite de palma y rellenos de camarones, y los panqueques de tapioca (harina de mandioca) dulces o salados. Y decidirán si quieren acompañarlos o no con una bebida espumosa... 

Mientras tanto, preparémonos para que el lunes se paralice el país al jugar contra Croacia y con el triunfo ya asegurado, digamos salud con una espumosa cerveza y unos taquitos muy a la mexicana.

 


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