Linea Directa


MIEDO AL MIEDO EN LOS PINOS
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 14-05-01)

"El miedo no anda en burro" y menos con un jinete con botas y espuelas presidenciales. Sin embargo aquí, en este mismo espacio, el pasado 5 de febrero lo advertimos: la recesión económica tocaba a nuestras puertas con nudillos de hierro (ver http://gerardoreyes.com/page484.html).

Ahora, desde Los Pinos se giraron instrucciones a todas las dependencias federales para coordinar esfuerzos de comunicación y asegurar, por todos los medios al alcance del Poder Ejecutivo, que México no vive una crisis económica, y la razón de ello estriba en que el poder central tiene miedo de que el pánico cunda entre los mexicanos ante el alud de indicadores económicos negativos. Ese pánico, si sale de madre, podría contaminar a los inversores financieros internacionales y hacerlos buscar, para sus capitales, tierras más fértiles donde especular con márgenes más holgados de seguridad a sus ganancias.

Tienen razón los analistas oficiales cuando aseguran que el fenómeno de la recesión es producto de la mala marcha de la economía estadounidense, esto es, de la globalización. Ahora, cuando a los EE.UU. les da tos, al resto del mundo le duele el pecho. Y esa enorme dependencia ganada a pulso por nuestro país con la firma del Tratado de Libre Comercio para América del Norte, se refleja en situaciones que están más allá de nuestra voluntad. Si le va mal a Mr. Bush con sus políticas económicas, nosotros no podemos hacer nada para remediarlo porque no tenemos ni voz, ni voto, y mucho menos veto. México debe conformarse con la promesa de que si a ellos les va bien en su país, probablemente a nosotros también.

El presidente mexicano, respondiendo a las primeras noticias de alarma en sus indicadores económicos, y después de que el gobernador del Banco de México públicamente le corrigió la plana, en el sentido de que el crecimiento del país no llegaría nunca a las expectativas del jefe del Ejecutivo, salió disparado a ver a su homologo estadounidense para solicitarle apoyo respaldando su maltrecha economía. Y dicho apoyo no se dejó esperar. Ese organismo encargado de regular el control impuesto por los centros de poder financieros del planeta, conocido como Fondo Monetario Internacional, otorgó a México una línea de crédito, que supuestamente nadie le había pedido. ¡Vaya forma de leer el pensamiento del presidente mexicano!

Para reforzar su estrategia con el FMI y el señor Bush, los asesores del señor Fox, así nomás, de pasadita, le recomendaron y organizaron una reunión relámpago con los dirigentes de uno de los más importantes grupos financieros del mundo: los dueños del dinero grande israelita. Y, para sellar con broche de oro la reunión, viéndose como un auténtico zorro, el mandatario empresario se hizo acompañar a la reunión de dos refulgentes estrellas de su gabinete presidencial: el canciller Castañeda Gutman, de padre mexicano y madre judía y el Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social, el señor Santiago Levy, cuyo apellido evoca la tradición más clásica israelita; como diciendo: ¡mírenme, estoy compartiendo el poder con dos de sus pares! ¿Acaso eso no me hace más simpático?


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com