BUCARELI TIENE SITIADO A MARCOS
Por Gerardo Reyes Gómez.

Las señales están por todas partes, el principal problema político del gobierno no es el electoral (que no descuidan) sino Chiapas. Pancho Labastida se lo encuentra hasta en la sopa y ya se advierte un cambio radical de perspectiva.
Para redimensionar la situación en Chiapas Pancho rompió los equilibrios. A partir de hace un par de semanas, bajo la premisa que no serán rehenes del EZLN, los señores de Bucareli tratarán de restarle poder a órganos como la Cocopa y el Conai, los cuales, de alguna forma encuentran la legitimación de su existencia, precisamente en la interlocución entre el gobierno federal y el grupo de Marcos, la "genial (pero muy real y amenazante) impostura".
Se establecieron negociaciones confidenciales entre la dirigencia panista (que vende caro su amor) y los huéspedes del Palacio Cobián, dirigidas a torpedear la representación panista en la Cocopa y establecer presión utilizando su influencia y relaciones religiosas para descalificar a don Samuel Ruiz, incluso con el Vo. Bo. del episcopado mexicano. Porfirio coquetea con la idea de sumarse.
El gobierno tratará de romper los vínculos entre la diósesis de San Cristobal y el grupo de Marcos, el cual, dicho sea de paso, se encuentra sitiado y últimamente gana más batallas cuando guarda silencio que cuando emite mensajes literarios. Esto provocará un cambio de estrategia del EZLN para defenderse de la más seria ofensiva gubernamental de los últimos tiempos.
El subcomandante Marcos sabe que sus más grandes batallas las ha ganado en el extranjero; sus escenarios de guerra han sido los medios de comunicación y los sentimientos de solidaridad entre amplios sectores de intelectuales de los países desarrollados. Si Marcos no encuentra manera de revitalizar su lucha, pronto se encontrará ante la disyuntiva de pelear o rendirse y no hay para dónde hacerse. El tiempo también agobia y desgasta. Don Samuel será la llave, pero... pobres indígenas.