LOS GUARDIANES DEL SISTEMA CIERRAN FILAS
Por Gerardo Reyes Gómez

Roberto Madrazo se jugó algo más que su carrera política, en lo que será una estéril confrontación contra los custodios del poder. Obedeciendo a líneas revanchistas del salinismo, el tabasqueño cruzó con su guante el rostro del doctor Zedillo, pero el presidente no está solo ni manco; el que fuera retado a un duelo tiene padrinos.

Los ocho miembros de la nomenklatura, ese discreto grupo de políticos encargados de la preservación del sistema y de hacer respetar los pactos nacidos en las entrañas del poder, cobijan, bajo su manto protector, el actual proceso de transmisión del mando presidencial. Con ello tratan de garantizar, en la medida de lo posible, la vida del doctor Zedillo y la de los suyos pero, lo más importante, mantener el grueso de las instituciones nacidas bajo la inspiración revolucionaria de principios del Siglo XX.

Si el presidente Zedillo no tenía muchas alternativas para salir victorioso de una confrontación como la que se dio, desde principios del sexenio con Carlos Salinas. El señor de Dublín tampoco tenía mucho de dónde escoger para elegir un candidato que pudiera enfrentarse con don Pancho Labastida, el hombre del presidente y, para su mala suerte, tuvo que decidirse por Roberto Madrazo.

Por otra parte, fue sintomático que el pasado miércoles algo que ingirió o que supo, enfermó al gobernador tabasqueño con licencia, pero esa no es su única desgracia: su padre político, el profesor Carlos Hank González, se encuentra en fase terminal de una grave enfermedad y, si no regresa pronto de EE.UU. sus deudos tendrán que escuchar allá, antes de cinco semanas, aquella canción de "México lindo y querido..."

Para explicar el contexto recordemos que John Womak, el intelectual de la política que representa los intereses de Salinas en EE.UU. y, especialmente, en Harvard, dio a conocer los nombres de los miembros del cónclave de custodios, grupo al que el ex presidente achacó la muerte de Luis Donaldo Colosio. Esa lista incluye a dos personajes de la mayor actualidad: Francisco Labastida Ochoa y Fernando Gutiérrez Barrios, quienes ahora son los encargados de mantener el poder político en el Partido Revolucionario Institucional el próximo sexenio.

Como resultado de todo lo anterior, los artífices de la estrategia de protección al presidente cerraron filas. Ahora con la inclusión de "el Delfín", Esteban Moctezuma Barragán, como coordinador de la campaña y el personaje más importante, después del candidato, el PRI cuenta con un presidente alterno, en caso de que Salinas intentara pagarle con la misma moneda al grupo que lo humilló y le arrebató la gloria.