FOX Y SU EXPERTO EN LAS ÁREAS SOCIALES
Por Gerardo Reyes Gómez. (LD 06-12-00)

El video de la toma de posesión de Vicente Fox Quezada se ha convertido en un documento de gran valor histórico. Ahí puede observarse el rostro desencajado de Ernesto Zedillo que revela el profundo sufrimiento de quien, a cambio de un sexenio de poder, ese día fue despedido por sus diputados  copartidarios con gritos a coro que yo no alcanzo a comprender: ¡Q, Q, Q, lero, lero, lero! Pero como ese hay mil detalles más para el anecdotario político mexicano.

Otros aspectos, mucho más importantes fueron pasados por alto. Como por ejemplo: cuando Vicente Fox se refirió a que durante su administración no se iba a espiar a los ciudadanos, haciendo clara alusión al nefasto papel desempeñado por el Cisen, el organismo mexicano encargado de la seguridad nacional, dijo: "un gobierno que espía, es un gobierno que no escucha", pero omitió que días antes nombró a Adolfo Aguilar Zinzer para hacerse cargo de la seguridad nacional. Con ese acto Fox puso el contrato de la seguridad del Estado mexicano en las manos de la CIA, como estaba previamente negociado y sin previa licitación.

Sin embargo, eso no fue todo, el señor de las grandes botas se quedó parado, a su conveniencia, en los límites entre la verdad y la mentira. Especialmente cuando días antes había afirmado que sus colaboradores para el gabinete presidencial habían sido seleccionados entre los más capaces y a los más limpios hombres y mujeres que había podido encontrar.

Por desgracia, a Fox se le olvidó que escogió, para hacerse cargo de la coordinación de la área social de sus secretarios de Estado, al doctor José Sarukhán Kermes, quien como un buen biólogo ambientalista, cuenta con una tan rica experiencia y capacidad en cuestiones sociales, como la de Silvestre Stalone representando el papel de Mary Popins.

Además, si en verdad los expertos head hunteres del señor Fox hubieran hecho un buen trabajo, habrían descubierto que el ex rector Sarukhan ha sido el único rector en la historia de la UNAM al quien le renunciaron todos los miembros del Patronato Universitario en pleno, debido a la turbia administración que enlodó en su momento el buen nombre de la Universidad, y, además de eso, que el secretario administrativo de ese señor rector contaba con cuentas en las Islas Caimán, en donde iba a parar los productos de su deshonesto ingenio.

Luego entonces, todo hace suponer que el señor Fox, atendiendo a su personal estilo para tomar la decisión de su experta selección, lo moti

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