SE DILUYE EL CONFLICTO EN CHIAPAS
Por Gerardo Reyes Gómez.


La relación de fuerzas al interior del gabinete presidencial ha sufrido importantes cambios en los últimos meses y eso se ve reflejado en posibilidades que poseen algunos secretarios de Estado, dentro de la carrera en pos de la Presidencia.
Mientras que los representantes de los tecnócratas del gabinete han perdido credibilidad e influencia, los del sector político han reforzado su presencia hasta hacerles ganar dramática delantera.
Si tomamos el caso de don Pancho Labastida, éste, en sólo nueve meses de actuación en su nueva responsabilidad, está en vías de lograr lo que parecía imposible: hacer que el caso Chiapas y el EZLN pasara a un tercer o cuarto plano de la discusión nacional y, sin previas negociaciones, minimizar la importancia de un movimiento que capitalizó, durante un lustro, buena parte de las expectativas de los escenarios políticos en México.
Buenos bonos para don Pancho, y aunque fue una labor de equipo, él es el líder del mismo. Al no haberse dado la negociación cuya estrategia debería haber corrido a cargo de Adolfo Orive, su asesor estrella, entró al quite Emilio Gamboa, el "Tejedor de Milagros" quien logró geniales maniobras para sacar del primer plano de la atención de la opinión pública el candente asunto chiapaneco. Desde luego, esto no garantiza que una fulminante reacción del subcomandante Marcos, logre desestabilizar el actual statu quo. Sin embargo, lo importante para don Pancho es que él está dentro de la pelea y aquel enemigo que, en su momento. lo atacó, me refiero al líder de la secta Moon, el "reverendo" Sun Myung Moon, ya ha entrado a una difícil etapa de senectud y ahora se encuentra acondicionando en Brasil su última morada.

Por todo lo anterior ya hay quien afirma que todavía le ve posibilidades al PRI, para ganar las últimas elecciones de su historia, mientras que para otros todavía el asunto está en chino.