Linea Directa


LA UNAM AL MARGEN DEL ESCÁNDALO

Por Gerardo Reyes Gómez (LD 24-05-04)

El rector Juan Ramón de la Fuente, como líder nato de su comunidad, no puede darse el lujo de perder estilo. La conducta de un gran felino, como el puma, difiere en astucia elegancia y majestad de la sencilla estrategia del avestruz, a esta última, cuando se ve agredida o descubierta, le basta enterrar la cabeza en la arena para creerse a salvo. De un rector se espera mucho más que eso.

No diferimos mucho del criterio del doctor De la Fuente cuando, en una sorpresiva decisión decembrina, aprovechando la resaca festiva propia de la época, decidió prescindir de los servicios de su alter ego político en su estado mayor, ni siquiera fue mal visto su propósito de hacer de la Junta de Gobierno su principal atalaya en la gran casa de estudios, aun con la inclusión en ese cuerpo colegiado de Olga Hansberg, la inepta como conflictiva esposa de don Alejandro Rossi, a quien removieron de la Coordinación de Humanidades y a la cual, como premio de consolación, le ofrecieron un asiento en la Junta. También se vio astuto el rector cuando, quizá atendiendo durante  su trayecto señales de precaución, discretamente enfrió su entusiasmo en su proyecto con las autoridades cubanas. No, no se le presentaban grandes objeciones, hasta ahí las cosas iban relativamente bien.

Más no todo podía ser como la miel sobre hojuelas. La situación de crisis política que afecta todos los ámbitos del convivir nacional, producto de un gravísimo como costoso error de planeación estratégica en los tiempos de la sucesión presidencial, imponía, e impone, moverse en México con mucho más cuidado e inteligencia que en tiempos de normales. ¿Qué necesidad tenía el rector de proteger a Rosario Robles Berlanga, la ex jefa de Gobierno del Distrito Federal, ofreciéndole una plaza de investigadora de tiempo completo en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades? ¿Especialmente, cuando la señora, era público y conocido que, como nadie, puso en peligro la supervivencia de su propio partido? ¿Con qué méritos académicos se le invita a formar parte de una comunidad, cuya lucha cotidiana estriba en legitimar y acrecentar su prestigio, ante el deterioro que sufren la mayoría de las instituciones nacionales?

Existen videos y otros testimonios gráficos que muestran a la señora Robles Berlanga haciendo gala de atenciones recibidas en el llamado Palco del Rector en el Estadio de la Ciudad Universitaria, durante algunos encuentros deportivos a los que fue invitada. ¿Qué bien le puede significar a la UNAM la presencia de la ex funcionaria, hoy flamante académica, situada en medio de un escándalo nacional, por haber cedido irresponsablemente a los encantos y haber cedido los propios, a un agente internacional participando en un operativo de desprestigio de nuestras instituciones?

Ante los recientes como evidentes conatos de violencia en la UNAM que amenazan con desbordar a la comunidad, lo único que no necesita la gran casa de estudios, es la falla de un doctor de almas que se comporte como avestruz o pise como paquidermo; un rector debiera ser, ante todo, un puma de fina estampa y mucho mayor sensibilidad e inteligencia.


volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com