INGOBERNABILIDAD COMPARTIDA
Por Gerardo Reyes Gómez.

Miré directo a los ojos de aquel funcionario priísta y disparé la primera de las preguntas que me atosigaba el buche: ¿sabía con anticipación Arturo Núñez que Roberto Madrazo vendría al Palacio de San Lázaro a insultar a un diputado de la oposición y al Congreso mismo?
El interpelado, sin pestañear, contestó: "sí lo sabía".
Aprovechando la inercia de la conversación lancé la segunda interrogante: ¿sabía, con antelación Pancho Labastida que Madrazo iba a representar una envalentonada parodia en el Congreso, como la que le permitió mantenerse en el poder al principio de su mandato?
Mi interlocutor seguramente sintió ñañaras, porque se removió incómodo en su asiento cuando contestó: bueno, sí lo sabía, pero él anda muy ocupado con el asunto de Chiapas.
Ya enrachado continúe: ¿supo anticipadamente Chucho Salazar Toledano que vendría Madrazo a provocar al Congreso?
"No sé si lo sabía Chucho pero, supuestamente, él es el encargado de controlar la política interna; es su responsabilidad."
Y, para terminar con broche de oro, me permití afirmar que no era fácil mover a un centenar de políticos de alto nivel desde Villahermosa, Tabasco, sin que los servicios especiales de seguridad de la PGR, de la Sección Segunda de Inteligencia Militar y los agentes del Cisen los detectaran, remaché con la pregunta principal: ¿sabía el Dr. Ernesto Zedillo, antes que nadie, que el narcogobernador Madrazo vendría a montar un aquelarre político en el Congreso?
Aquel amigo priísta tragó saliva y, avergonzado, contestó muy quedito: "pues, sí lo sabía."

Entonces, concluí, no hay vuelta de hoja, si el Ejecutivo sabía de la agresión y no la detuvo, fue porque de alguna manera aprobó la acción hostil hacia uno de los poderes de la Unión, que forman el Gobierno de México. Lo anterior también nos demuestra que el Gobierno está dividido y el Dr. Zedillo se siente impotente y profundamente lastimado porque no progresan las iniciativas de Ley que ha enviado a la Cámara baja. ¿Cuán responsable es el propio presidente de la actual ingobernabilidad? La respuesta  ahí se la dejo de tarea a mi amigo: el lector.