Linea Directa


FOX; EL ESTRATEGA DEL DIABLO
Por Gerardo Reyes Gómez (LD 30-09-02)

Principio fox-juarista: para mis enemigos, justicia; y para mis amigos...  amparos.

Como sucede en los procesos de lanzamiento de los transbordadores espaciales, una vez iniciado el conteo final para el despegue, existe el punto del no retorno; aunque se quisiera abortar la operación ya no sería posible hacerlo, sin afrontar la destrucción del mismo y la catástrofe. Vicente Fox, en el asunto del PEMEXGATE, traspasó ese punto el pasado martes, al declarar ante un corresponsal extranjero de la agencia Reuters, que él estaba siendo chantajeado por la corrupta dirigencia petrolera. Lo que en la más pura lengua vernácula significa: ahora tejones, porque no hay liebres.

Fox, en un despliegue directo, carente de discreción y de mesura política, comenzó a operar personalmente la más sangrienta campaña mediática de los últimos tiempos, misma que haría parecer a las de los priístas, que sí sabían cómo hacerlo, como meros aprendices de brujos. Fox personalmente dio instrucciones a los principales dueños de los medios electrónicos para explicarles que no se trataba de venganzas personales del presidente, sino de terminar con la impunidad de los líderes petroleros y que ello era por el bien de México. Con esto los alineó por la derecha sin necesidad de pronunciar amenazas explícitas ni presiones desmedidas.

Claro que la ocasión lo ameritaba, pero el poder presidencial ejercido con tal contundencia hace pensar que Fox sí sabía que en ese lance se jugaba el futuro de su vida política y en esa tesitura, esa es la versión de su verdad.

Sin embargo, para cualquier analista medianamente escéptico, una conducta política como la que lleva a cabo Fox para destruir el liderazgo actual del sindicato petrolero, puede ser derivada de exigencias extranacionales.

Recordemos un perverso chascarrillo que corrió como reguero de pólvora entre los mexicanos durante la administración de Ernesto Zedillo: cuando finalmente ese presidente se decidió a vender México a los EE.UU., la respuesta de Bill Clinton fue inmediata: “Muy bien, en cuánto tiempo lo desocupan”.

De la misma forma, si las enormes transnacionales globales de la energía están interesadas en la compra de PEMEX, bien podrían haber exigido que se las vendieran, pero sin líderes corruptos en la estructura sindical de la empresa. Sanear el sindicato petrolero y reestructurarlo será una ardua labor que sólo podría intentar un presidente ¿Acaso será Fox el encargado de romper la columna vertebral del corporativismo mexicano? Tomemos en cuenta que para lograr su empeño él está propiciando la más profunda división en la historia del PRI. Acabó con la credibilidad de Roberto Madrazo y la operadora de los proyectos foxistas al interior del partido: la profesora Elba Esther Gordillo, quitándoles las caretas de priístas para que exhiban las del foxismo encubierto y hacerlos ver como lo que en realidad son: unos traidores a su partido, aunque, como diría la güerita artificial chiapaneca intentando una desesperada defensa: “sí, pero no traidores a México”. 

Así las cosas, dentro de un par de días sabremos si venció Fox al corporativismo, al haber aislado al sindicato petrolero de otra fuerza fundamental del ramo energético; el poderoso como beligerante Sindicato de Electricistas. Haber mantenido separados del problema a petroleros y electricistas habla muy bien de Fox, pero pésimamente de la inteligencia de esos liderazgos sin imaginación y sin capacidad para auto transformarse en una pujante y moderna industria como la que requiere el país para poder enfrentar con éxito el desarrollo de la nación.

volver al homepage
HOMEPAGE


LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com