EL CANDIDATO DEL PRESIDENTE
Por Gerardo Reyes Gómez. (BD10-12-98)


Hace algo más de un año publicamos en Buenos Días Fax/Internet el, hasta entonces, acuerdo secreto entre el ex presidente George Bush y Carlos Salinas de Gortari para propiciar en México la alternancia de partidos en la Presidencia.

Tal acuerdo fue desconocido cuando, sorpresivamente para el ex presidente mexicano, Bush perdió la Casa Blanca. Sin embargo, paradójicamente, el doctor Ernesto Zedillo ha convencido a buena parte de la clase política mexicana, que él está dispuesto a reconocer aquel acuerdo de Estado. Para la gente informada de la política, el jefe del Ejecutivo ha enviado señales, queriendo o no, de que su candidato secreto no es el obvio, sino el gobernador de Guanajuato Vicente Fox Quezada.

Si a lo anterior aunamos que en el perfil psicológico del presidente se advierte una gravísima deficiencia de personalidad, que gira en torno a la imposibilidad de hacer, cultivar y conservar grandes amigos, entonces el no está comprometido a fondo con nadie y, en el futuro podrá afirmar que su preocupación fundamental era sólo con México.

Ante lo anterior los grupos priístas, en pugna por el poder, han detectado un ambiente de rechazo por parte del presidente y, entonces, la formación de bloques, sindicatos de gobernadores, remisos y demás rebeldes políticos está a la orden del día.

¿Con cuántos amigos, realmente verdaderos amigos, cuenta el presidente y en dónde están? ¿acaso no es sintomático que exceptuando un par de ellos, como Esteban Moctezuma y Fernando Solís Cámara, a quienes se les adivina con pocas posibilidades para la grande, los otros catorce están en el pozo del olvido?

Recordemos que el doctor Zedillo conoce la importancia de cumplir los pactos, aunque, para algunos, éstos vayan contra México. Él sabe que la verdadera causa del asesinato de Luis Donaldo Colosio, fue el rompimiento de un acuerdo, porque el sonorense inmolado no tendría que haber sido el candidato. Así que, sobre aviso no hay engaño.