UN SUPER PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Por Gerardo Reyes Gómez. (BD 07-09-98)


A propósito de ese nuevo par de terneras recientemente clonadas en el imperio del sol naciente ¡ya párenle a la clonación! Estamos yendo contra natura, también en la política.
 
A muchos mexicanos se les haría fácil proponer a un priísta para clonarlo y asegurar la hegemonía de ese partido durante todo el Siglo XXI, pero creo tener una mejor solución, porque si de algo estoy seguro es que, al menos por acá, no hay político perfecto.

En la actual tesitura nacional, de crisis profunda de liderazgo, es lógico que alguien, preocupado por el futuro del país, esté pensando en clonar algunos especímenes que puedan garantizar en las épocas por venir, la sana evolución del Estado.

Mi proposición, en concreto, se refiere a utilizar la tecnología de punta en ingeniería genética con el propósito de hacer una mezcla de atributos deseables en el super líder que requerimos los mexicanos para ser gobernarnos.

¿Qué le parece, amigo lector, si de la cadena del ADN, que posee todas las características hereditarias de cada célula, seleccionamos lo que necesitamos para construir a un super presidente de la República?

A lo mejor una célula del Sr. Clinton para extraerle su "Charmy" y su "sex appeal"; otra célula, que podríamos encontrar en un cabello, del general  Charles De Gaulle, para obtener su perseverante energía; así como una pizca del nacionalismo de Juárez; otra célula de una uña de Mahatma Gandhi, y poder duplicar su espíritu social de sacrificio; una pinta de pocamadrismo de Salinas; otra célula del bello púbico de Napoleón Bonaparte, para obtener el genio estratégico del gran corso; un pelillo de la ceja del general Cervantes Aguirre, para reproducir, in vitro, su capacidad defensiva, cuando le preguntan sobre los cuerpos paramilitares en Chiapas; un pelo del pecho del Lic. Liébano Sáenz, para poseer su desbordante lealtad y una célula del "brother" Humberto Roque, para inmortalizar su capacidad expresiva y su cachaza. Del actual mandatario no se requiere ni una célula.