SEÑOR ORTIZ, VENDER AL PAÍS ES TRAICIÓN
Por Gerardo Reyes Gómez. (B 26-06-97)


Don Memo, a decir verdad no nos preocupa que el idioma oficial que utilizan en su hogar sea el inglés, algún derecho debería tener sobre ese tan privado coto su muy respetable esposa Margie Simon; tampoco nos preocupa su distinguida membresía en el Banxico Team, que lo elevó al puesto de "quarter back" del equipo de los tecnócratas salvajes; así mismo nos importan muy poco sus antecedentes en una de las direcciones del FMI y su experiencia académica en el ITAM, porque en una reciente encuesta los alumnos de esa institución apoyan (fuchi, qué decepción) al PRD.

Es más, don Memo, nos vale una pura y dos con sal que haya sido usted el "roommate" de Córdoba Montoya en la Stanford University y le haya conocido sus entresijos y admirado tanto sus capacidades; de igual manera, nos es irrelevante que la caja chica de Nafinsa, bajo la displicente mirada de Carlos Sales, cubra los gastos de los trabajos especiales de ingeniería política del ingeniero Luis Martínez Villicaña y hasta nos importa un bledo que haya usted pasado al pueblo la factura de la crisis con el criminal aumento al IVA, cuando los errores fueron de ustedes (la responsabilidad, es cierto, se la repartieron entre todos, hasta los levantadedos priístas del Congreso) pero don Memo, continuar vendiendo el país por cacahuates es más que criminal; eso es una traición a la patria, aunque usted quizá contestaría ¿cuál de las dos?

¿Tendrá algo que ver con su actitud una famosa tesis para obtener el "Ph D. degree" en la Yale University cuyo título es: "Deuda Pública Mexicana y su Relación con el Futuro Crecimiento de sus Exportaciones Petroleras"? Vaya usted a saber, amigo lector, pero de que nos la están partiendo no hay duda.