A DON MEMO EL DE BANXICO
Por Gerardo Reyes Gómez. (B 13-05-98)


Don Memo, o es usted un débil mental o un maldito perverso, pero no hay más para dónde hacerse, cuando se es inacapaz de comprender al anatocismo (cobro de intereses, sobre los intereses vencidos) viéndolo desde la perspectiva de los deudores.

Si recordamos, don Memo, que fundar una empresa, en México como en China, implica riesgos y los banqueros compran o fundan empresas financieras para ganar utilidades corriendo un riesgo, que puede ser grande o pequeño dependiendo de las circunstancias, entonces ¿por qué cuando sobrevino la debacle financiera del 94, producida por la falta de previsión del gobierno, todos los banqueros le traspasaron el costo de la devaluación y de la crisis a sus clientes? ¿Acaso, don Memo, con una devaluación no perdemos todos? ¿por qué deben pagar sólo los deudores de la banca los costos de las crisis económicas y por qué el gobierno se solidariza con los dueños de los bancos para ponerlos a salvo, utilizando el dinero de los contribuyentes?

Si el Fobaproa, don Memo, fue un barco que botó el gobierno a las procelosas aguas de una economía enferma, para tratar de resolver el problema de la cartera vencida, sin establecer previamente los controles administrativos que permitieran mantenerlo a salvo de la corrupción ¿por qué ahora, don Memo, después de haberse despachado con la cuchara grande más de quinientas super empresas privilegiadas, pretenden cargarle la factura a la totalidad de los mexicanos, utilizando para ello las escuderías partidistas del Congreso? ¿Habrá, de nueva cuenta, algún partido que se venda aliándose al PRI, para cometer otra más de las enormes injusticias de la tecnocracia?

Usted, don Memo Ortiz, tiene la palabra, en la inteligencia de que si no hay respuesta, más que impedido mental, lo consideraré un perverso. Y si la Suprema Corte de Justicia de la Nación se equivoca en el fallo sobre al anatocismo, el tiempo y la paciencia de los mexicanos se habrá agotado.