LA UNAM EN LA POBREZA
Por Gerardo Reyes Gómez.

La crisis económica por la que atraviesa el país está impactando a todas las instituciones y la UNAM no podía ser la excepción, ya le está llegando el agua a los aparejos.

El rector Francisco Barnés de Castro, quien iniciara su función con toda la bravura de su ímpetu juvenil, a pesar de la máscara que le otorga su barbada faz, se atrevió a inquirir, en una reunión de académicos del área de las humanidades, en los siguientes términos: "¿y qué han hecho ustedes para disminuir la pobreza del país?"

Sus interlocutores, sorprendidos ante la provocación, no atinaron a responder que, en ese campo, han hecho lo mismo que los ingenieros químicos y mucho más que los tecnócratas del gabinete, pero eso el rector lo habría tomado como una agresión, porque fue el líder de los economistas de México, quien los sentó en la silla de la UNAM.

Recordemos que el compromiso del Dr. Barnés con el poder central fue incrementar los ingresos de la Universidad, mediante el aumento en las cuotas a los estudiantes. Sin embargo, la UNAM está enclavada en territorio del DF y la opinión del gobernador Cuauhtémoc Cárdenas fue contundente, él, quizá atendiendo a razones más políticas que racionales, está en contra del incremento de las cuotas.

Ante esa triste perspectiva, el Dr. Barnés próximamente dará a conocer un programa para incrementar ingresos provenientes de los estudiantes que podría resumirse así: "paga lo que sea tu voluntad". Esto es, como el indigente que requiere una moneda para poder subsistir.

Al mismo tiempo la Fundación UNAM, no se porqué artes encabezada por un conocido pillín que dejó en bancarrota a Nafinsa, me refiero a Oscar Espinosa Villarreal, llevará, apenas regrese de Europa, una campaña de recaudación de fondos para tratar de sacar de la inopia a la gran casa de estudios; solo que, fuera del rector y del presidente, no hay quién le tenga confianza al promotor de los casinos de juego en México. ¿Será que está pensando otorgarle la franquicia de un casino a la UNAM?