LA UPN SITIADA POR LA CORRUPCIÓN SINDICAL
Por Gerardo Reyes Gómez.

El secretario de Educación Pública Miguel Limón Rojas, dueño de una imagen que hasta hace poco evocaba al héroe de la más grande obra de la literatura española, el caballero de la triste figura, se encuentra ahora, lanza en ristre, peleando una vieja batalla contra las fuerzas del mal: la corrupción, el peculado, el chantaje y la prevaricación.

Sin embargo, ahora el universo de la contienda se sitúa en los modernos espacios de la Universidad Pedagógica Nacional. Ahí, como en la realización ya clásica de la cinematografía moderna, de la Guerra de las Galaxias de Lukas, el caballero jedí es personificado por el rector Jesús Liceaga Angeles, quien representa fielmente los mejores valores de justicia y equidad del secretario Limón. El rector levantó un balladar para contener a un corrupto liderazgo sindical que (hay que decirlo sin temores) auspiciado y tolerado por pasadas administraciones, había minado como metástasis cancerosa la estructura de una institución que ahora, orgullosa, aspira a formar mentores que hagan suya la filosofía de "educar para la vida".

Todavía es pronto para arriesgar vaticinios sobre quien será el vencedor en el combate pero, a la hora de escribir éstas líneas, la UPN aún continuaba tomada por lideres sindicales benales y un puñado de pillos, a quienes se les tienen probadas y bien fundadas causas judiciales, tipificadas como delitos. Mientras, por desgracia, se encuentra interrumpida una función vital para el Estado, la educación que, como renglón prioritario de la gestión gubernativa, es el motor del desarrollo. Más por fortuna creo que, también en esta ocasión, "la Fuerza" está con los buenos.