UNA VOZ DE ALTURA

ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

  

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NADA QUE CELEBRAR EL DÍA DE HOY 

Al presidente Enrique Peña Nieto "se le hizo bolas el engrudo" porque no se tiene nada que celebrar el 21 de marzo en reemplazo del día de la Expropiación Petrolera llevada cabo por el general Cárdenas del Río, el año de 1938.  

¿Porqué el Gobierno Federal de Peña Nieto declaró que el día lunes 20 de marzo era día feriado, para recordar que se estaba festejando el Día e la Expropiación Petrolera? si desde al año anterior 2016 ya estaba firmado, por el mismo Peña Nieto, la privatización de PEMEX, entonces, eso solo pudo darse en un momento de plena reflexión estúpida, del primer mandatario y nada más. 

Como una concesión, podríamos admitir que ese momento glorioso se debió a alguno de los secretarios de Estado del Gabinete del señor Peña, pero para el caso es lo mismo, ya que la responsabilidad de las decisiones del Gobierno Presidencial, recae sólo en el Presidente de la República. 

Fue Peña quien con su comportamiento y pensamiento supino aceptó festejar feriadamente, el lunes 20 de marzo, en reemplazo del día en que tradicionalmente se festejaba la expropiación petrolera. Pues sí que volvió a "hacer el oso" el actual inquilino de Los Pinos; y para vergüenzas no ganamos. 

Una de las razones por las cuales el presidente actual se siente muy orgulloso, fue porque fue él quien privatizó el oro negro de los mexicanos. Por ese anti mexicano y antipatriota evento la semana pasada el senador Manuel Barlett Diaz se refirió al señor Peña, como digno de ser calificado como traidor a la patria. 

Sabemos que todo hombre, incluido quien esto escribe, tiene de vez en cuando un momento estúpido, pero para dejarlo claro, amables lectores, el señor Peña abusa de esa condición. 

Si fue el propio señor Peña quien dio su plena aceptación para vender PEMEX al mejor postor, incluidas las compañías petroleras estadounidenses, no podrá negar que el día de hoy no debió ser declarado feriado, porque no había nada qué festejar, como no fuera una muy idiota fecha que en su momento el mismo señor Peña olvido, ya que no debió vender nunca el patrimonio de los mexicanos que fue rescatado en 1938, por el Cárdenas del Río.  

Esa pifia que cometió el actual presidente no es razón para estar orgulloso, sino que demuestra el desmadre que posee el primer círculo del Poder Ejecutivo. Es, como si el señor Peña quisieran recordarnos que, como dijo brillantemente el gran compositor José Alfredo Jiménez, que la vida de los mexicanos no vale nada y "comienza siempre llorando y así llorando se acaba".  

Pues no me resta más que decir que ¡vaya que tenemos un presidente "brillante" y que se le quema la tatema de tanto razonar! . 

 Por GERARDO REYES GÓMEZ

20 de MARZO de 2017

 

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