UNA VOZ DE ALTURA

ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

  

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¿Unidad mexicana en torno a qué? 

Usted, señor Peña Nieto, no es el presidente de los que no votamos  para que ganara el PRI.  

Entonces no haga usted llamados a la unidad nacional, ni mueva a sus corifeos para que el pueblo se solidarice en torno a la defensa de su persona, cuando el imbécil de Donald Trump, lo pone en su lugar. 

Le diré la verdad y la razón por la cual le digo firmemente mi opinión. Usted no posee ni pizca de credibilidad, respeto, honor y dignidad, aunque se haya valido de artimañas para cruzarse el pecho con la banda que le sirve de adorno. 

Cuando usted y la runfla de priístas corruptos que lo llevaron al poder, en la forma que lo hicieron, no merece ni mi adhesión y mi respeto. No puede pretender que si se prestó para traicionar a la patria, vendiendo el patrimonio de la nación a los enemigos de México, ahora proponga que demos la cara para defenderlo de lo que se merece y con creces. 

Usted, señor Peña, que se atrevió a encarcelar al doctor Mireles, el líder más limpio de las auto defensas comunitarias por criticarlo, acremente, no se merece la adhesión de ningún mexicano bien nacido.  

Señor Peña no se vale abusar del engaño a todos los habitantes de una nación, para destruir o deteriorar sus instituciones políticas y sociales. El abuso de las prebendas presidenciales, aunque no este tipificado en la constitución, le ha servido a usted para distorsionar la  incipiente democracia que habíamos logrado. El no reconocer sus carencias en materia de conocimientos, ha defraudado a los pocos que creían en usted. 

Si usted no es capaz de reconocer sus fallas y carencias, aún cuando no faltado quien se las eche en cara. Eso no habla muy bien de usted ni de su partido. Usted permitió que tres mujeres indígenas estuvieran encarceladas, durante los primeros años de su administración y tiempo después les permitió la libertad, a sabiendas de que eran inocentes pagándoles con una disculpa y pidiéndoles perdón. Y, lo más grave del asunto es que ninguno de los responsables de esa tremenda injusticia fueran encarcelados. Con esto usted se convirtió en campeón de la impunidad. 

Para acabar pronto, cuente usted las veces que actuado injustamente y contabilice las decisiones que ha tomado que, verdaderamente, han ayudado a los mexicanos, especialmente cuántas han beneficiado a los poderosos y cuántas han servido para privilegiar a los que menos tienen. Cuántas han servido para privilegiar a los que menos tienen y el número de veces que los ha traicionado para continuar permitiendo la desigualdad que prevalece en la sociedad mexicana. 

Ahí están PEMEX, la Comisión Federal de Electricidad y mil ejemplos más. 

 

Por GERARDO REYES GÓMEZ

27 de FEBRERO de 2017

 

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