UNA VOZ DE ALTURA

ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

  

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ZONAS ECONÓMICAS

Enrique, con todo respeto a tu investidura presidencial te dirijo de manera personal, estas líneas directas: Antes de tu grito afónico de “VIVA MÉXICO”, de nuevo diste de que hablar. Hiciste un elogio abierto de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) que, según tus palabras, servirán para que las regiones donde se desarrollarán nuevas formas de actividad económica, al fin alcancen mejores niveles de vida. Para esos propósitos, mencionaste, “se ha ido adquiriendo la tierra para detonar los proyectos productivos y una vez que los anunciemos serán ahí lugares ancla para atraer proyectos productivos”.

No olvides Enrique, que el concepto de zona económica especial, según la página de la Secretaría de Economía, que tú mismo creaste, es el siguiente: Es un área delimitada geográficamente, ubicada en un sitio del país con ventajas naturales y logísticas para convertirse en una región altamente productiva. Su objetivo es democratizar la productividad, a nivel regional, para que sus habitantes tengan las mismas posibilidades de desarrollo y bienestar que los del resto del país.

La grandilocuencia de tu discurso, tal vez con mucha demagogia, es entendida de manera distinta en varias partes del país, donde las tales ZEE son asumidas como nuevas fórmulas para el saqueo de las riquezas naturales, la expulsión de habitantes de comunidades rurales o su conversión en mano de obra barata, todo en un contexto de sabida corrupción entre políticos poderosos y empresarios aliados, los cuales buscan establecer cotos y áreas de propiedad restringida, bajo criterios extremos de lucro, sin que los secretarios de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Desarrollo Social y Desarrollo Agrario, Ordenamiento Territorial y Urbano, digan nada al respecto, tal vez por complicidad o porque esconden la cara como las avestruces.

Todos los mexicanos sabemos que para que los empresarios puedan dar la prosperidad calculada en el proyecto inicial, los gobiernos están aportando con tu complicidad recursos, infraestructura, estímulos fiscales, laborales y aduaneros e incluso formas de cesión de autoridad. Las ZEE están en curso en Puerto Lázaro Cárdenas, Michoacán (con inclusión de municipios de Guerrero), en el Corredor del Istmo de Tehuantepec, zona de terribles sismos y pobreza extrema (que irá de Coatzacoalcos, Veracruz, a Salina Cruz, Oaxaca, incluyendo el Canal de Panamá oaxaqueño que prepara el empresario Alejandro Murat), y en Puerto Chiapas, en Chiapas, donde es difícil comprender qué escenario nos espera después de los recientes desastres naturales. Para dejar constancia de que lo importante es hacer negocio, y no el sentido social, nombraste como autoridad federal para el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales a Gerardo Gutiérrez Candiani, un oaxaqueño que fue presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana y del Consejo Coordinador Empresarial, nunca entendimos dicho nombramiento.

A pesar de la vehemente propaganda oficial que proclama paraísos en el sur separable, muchos de los presuntos beneficiarios consideran que esas zonas no son sino un negocio más de los que contra el interés popular se han realizado en este sexenio, para ganancia de quienes están en el poder y de empresarios allegados y agradecidos. Por ello se están produciendo protestas como las de Chiapa de Corzo donde tu como presidente fuiste declarado “NON GRATO” o, en un contexto ajeno a las ZEE, en Zapotitlán Salinas, Puebla, donde te impidieron filmar escenas para tu propaganda del quinto Informe de gobierno, opuestos estos poblanos a que sus tierras sean declaradas Patrimonio Mixto de la Humanidad, y tienen mucha razón. Por favor Enrique, recapacita, piensa y actúa en consecuencia.

 

 Por ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

18 de SEPTIEMBRE de 2017

 

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