UNA VOZ DE ALTURA

ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

  

EDITORIAL EDITORIAL EDITORIAL EDITORIAL   nuevo.jpg (5064 bytes)

CLEPTOCRACIA Y SOCAVONES

 

Cleptocracia, sistema de gobierno que en lugar de buscar el bien común, está centrado en el enriquecimiento de sus propios dirigentes, para lo cual aprovechan los recursos públicos y utilizan diferentes mecanismos para saquear al Estado. Supone la institucionalización de la corrupción y del robo en beneficio de los gobernantes garantizándoles la impunidad, ya que no hay sector del poder que esté exento del delito.

 

En México, el ejercicio de la función pública en cualquier nivel de gobierno, ha evolucionado impúdicamente hacia formas de criminalidad organizada: todo es negocio, comisión, porcentaje, todo es susceptible de maniobras corruptas para enriquecer a funcionarios que destinan una parte de esas ganancias oscuras para financiar futuras campañas electorales que garanticen la continuidad de esa cleptocracia.

 

Hago esta referencia porque, una obra que hubiese sido realizada con calidad y responsabilidad, en tiempo, costo y forma, es hoy en día, un ejemplo de lo que sucede cuando se privilegian los moches y se propician trabajos no supervisados y muy por debajo de las especificaciones técnicas. Una obra que el 5 de abril de este año, Enrique Peña Nieto, el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, y el titular de Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, develaron, aun cuando no estaba terminado, la placa inaugural de la Ampliación y Modernización del Libramiento Cuernavaca Paso Exprés, ese día, todo eran elogios, sonrisas y optimismo; en especial fue notable la satisfacción del ocupante de Los Pinos.

 

Desde su inicio tan elogiada obra fue objeto de críticas por las malas condiciones de seguridad en las que se llevó a cabo, por el incremento en el costo total inicialmente pactado y por el retraso de su puesta de servicio. Serían siete kilómetros y se erogarían mil 45 millones de pesos. Al final, fueron 14 kilómetros y el costo fue de 2 mil 200 millones de pesos, pues se tuvieron que hacer obras inducidas y trabajos no considerados en el plan inicial. Recientemente, un padre y su hijo, encontraron la muerte al caer el automóvil en el que viajaban en un profundo socavón que se abrió en medio de la cinta asfáltica de la obra referida.

 

En redes sociales, en voces callejeras, e incluso mediante señalamientos de representantes comunales ante el delegado José Luis Alarcón Ezeta, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Morelos, se informó, oportuna e insistentemente, sobre las afectaciones y fallas visibles del tramo socavado: tuberías rotas, drenajes y coladeras llenas con escombro, deslaves, inundaciones, mala infraestructura hidráulica, viviendas dañadas en su estructura, bardas desplomadas y colapsadas, son algunas secuelas de una obra mal ejecutada. Pero las autoridades no hicieron nada. Por si no bastara con semejantes omisiones, las autoridades de Morelos exhibieron una asombrosa indolencia en las tareas de rescate de los dos hombres que quedaron atrapados en el interior de su vehículo y que según el peritaje, fallecieron por asfixia por confinamiento y no por el impacto. Pero las autoridades tampoco hicieron nada.

 

Tras el desastre, la SCT anuncia estudios, peritajes, dictámenes e indemnizaciones para acallarlo, desde luego, se deslinda de la responsabilidad por “la afectación” en la carretera, despide a su delegado en Morelos y su titular, explica absurdamente que el socavón se produjo por la erosión de una alcantarilla afectada por el exceso de basura, acumulación extraordinaria de agua ocasionada por las intensas y atípicas lluvias y por la deforestación del área derivada del crecimiento de la zona urbana”. No olvidemos que Ruiz Esparza, ha acumulado suficientes indicios y acusaciones de irresponsabilidad y corrupción, en particular en el expediente relacionado con OHL, la firma con matriz en España que ha recibido innumerables contratos, benevolencia y complicidad para hacer cuantiosos negocios en México.

 

Desde luego que no fue un accidente. La tragedia como otras tantas, le da forma a la cadena de fallas y omisiones que confluyeron en el percance y constituye un doloroso botón de muestra de un gobierno socavado y relleno de basura institucionalmente acumulada. Resulta obligado esclarecer esas fallas, deslindarlas y aplicar las sanciones que correspondan conforme a derecho.

 

 Por ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

17 de JULIO de 2017

 

LINEA DIRECTA GERARDOREYES.COM DERECHOS RESERVADOS.   regg48@hotmail.com