UNA VOZ DE ALTURA

ALEJADRO DIAZ CAMACHO

  

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ASÍ NO SE CONSTRUYE UNA DEMOCRACIA 

No se puede intentar construir una democracia dictando leyes que van contra la sociedad que se gobierna. No se puede beneficiar a un Congreso de la Unión a base de "moches" y la abierta corrupción. 

No debe darse la colusión entre los poderosos en contra de los desposeídos. No se deben utilizar los recursos públicos, para satisfacer los gustos de quienes gozan de la administración de las finanzas que aportan vía impuestos, las mayorías. 

No se puede atentar contra la libre expresión de los medios, y no se les debe sujetar a estos con prebendas y "cochupos" millonarios. Es más no se deben hacer alianzas con las corporaciones de medios que coarten la libre expresión, porque ésta también es una forma de corrupción. 

No se puede beneficiar a sectores que ocupan las direcciones de los medios de comunicación, utilizando partidas presupuestales para lograr sus objetivos de distorsión y mediatización de la verdad. Esto hace que los flujos de la información, obedezcan a núcleos privilegiados con recursos no legítimos. 

No pueden utilizarse los bienes nacionales como si fueran, recursos propiedad del grupo en el poder político. Las propiedades nacionales son originariamente a la sociedad de gobernados y no tienen que ser usados en beneficio del grupo que hace usufructo del poder. 

Una democracia se construye en beneficio de la sociedad en general, no de pequeños grupos que detentan por un tiempo corto la toma de decisiones de carácter político y mediante corrupción se atesoran recursos que no les son propios. 

Una democracia se construye con la aprobación de de la mayoría popular, no con testaferros, que alquilan sus conciencias para beneficiar a los gobernantes que les dan a ganar cantidades ilegítimas enormes. 

Si un sistema político trabaja para una minoría en el poder, no es una democracia, sino la tiranía de un grupo que se adueñó del poder y está propiciando la más rampante de las corrupciones, donde no prevalece la justicia y sí, en cambio, el sometimiento político. 

El régimen que dicta las leyes para dominar al pueblo, como la Ley Atenco, se sale de la legalidad y desprecia la democracia. 

Un sistema totalitario hace su aparición cuando en lugar de respetar la voluntad popular hace trucos para violar los preceptos constitucionales, en contra de las mayorías populares.  

Cuando una nación tan poderosa como los EE. UU. reconoce que se está gobernando mal su vecino del sur es, porque se han rebasado los niveles de corrupción y han dejado sin vías legales la defensa de sus ciudadanos y eso tampoco es una democracia. 

Cuando, sin hacer consulta pública un gobierno atenta contra las propiedades genuinas del pueblo, no puede llamarse democracia, sino, Estado Totalitario, por más que asegure lo contrario. Si no cumple con la Constitución que juró espetar, el grupo en el poder esta formado por un equipo de amigos de lo ajeno, y no merece hacerse llamar democracia. 

 

por GERARDO REYES GÓMEZ

25 de ABRIL de 2016

 

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