UNA VOZ DE ALTURA

ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

  

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EL DEBATE ESTÉRIL

¿De qué carajos se trata? cuando en el México futuro se pretende desenmascarar a la democracia y ofrecer opiniones públicas, el debate estéril y su desenlace sobre las opciones aeroportuarias, pusieron al descubierto una vez más, nuestra incredulidad y nuestra ingenuidad, así como las limitadas visiones de políticos, empresarios, líderes de opinión y reconocidos académicos del país. Me llamaron la atención los artículos periodísticos de tres destacados académicos: Héctor Aguilar Camín; Soledad Loaeza Tovar y Octavio Rodríguez Araujo. Tres plumas excelsas que criticaron rabiosamente la consulta pública sobre la viabilidad del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) contribuyendo a la inercia institucional puesta al servicio de las élites a las que pertenecen. Nada de análisis, nada de ponderaciones, nada de contextos, sólo reacciones viscerales o mal humoradas. Sus opiniones sobre el tema aeroportuario fueron tan superficiales, qué en vez de contribuir a un debate tan complejo y serio, abonaron a la confusión impulsados por sus propios movimientos reaccionarios.

Héctor Aguilar Camín, doctor en historia, director de la revista Nexos, periodista y escritor reconocido, ilustra desde una perspectiva monetaria y como si fuera agente bursátil, cómo en un sólo día, la consulta popular alcanzó a desbaratar una inversión de 13 mil millones de dólares y causó la pérdida de otros 22 mil 500 millones de dólares por la caída de la bolsa y la devaluación del peso. Además, agrega una verdad a medias qué por lo pronto, será muy difícil comprobar: que los organizadores de la consulta pusieron urnas en municipios fieles a Morena, las cuales manipularon diciéndole a sus feligreses cómo votar.

Soledad Loaeza Tovar, investigadora de El Colegio de México y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, se va directo contra la consulta mediante razonamientos embusteros: La democracia directa equivale a negar la posibilidad de que exista la democracia, porque significa pedir un voto a ciegas, pues la ciudadanía no tiene acceso al conocimiento que le permita elegir lo que más conviene a sus intereses. Para ella, la consulta fue un acto de fe en la autoridad que provoca que el Congreso pierda su razón de ser. Afirma que el bajo porcentaje que votó en la encuesta representa una minoría que no se funda en la jerarquía del conocimiento o la experiencia sino en el puro sentimiento, en la subordinación de las creencias y en los propósitos del señor presidente electo.

Octavio Rodríguez Araujo, doctor en ciencia política, profesor emérito de la UNAM, no sólo señala el carácter minoritario de los encuestados, sino que duda de la validez de la consulta por ser poco seria y ostensiblemente sesgada. Se dice preocupado de que esto se repita mediante reformas a la Constitución; se mofa de que una varita mágica pase de la democracia representativa a la participativa y, no obstante ser pensador de izquierda, se burla al dudar de la existencia de un pueblo sabio. Afirma que no tuvimos ni tenemos información suficiente y veraz sobre las opciones aeroportuarias. Tal vez los tres tengan razón porque son gente culta y bien informada, pero que las masas son incapaces de saber, enterarse y decidir, es totalmente falso. Que el mecanismo deberá perfeccionarse es seguro, y que, los ciudadanos tengamos por primera vez la posibilidad de participar en la negociación y en la solución de los problemas nacionales irrita por igual a estos personajes y a más de uno.  

La única verdad explicable es que los doctos académicos debieron leer, examinar y asistir a diferentes debates, o al menos visto el video (hubo decenas) que muestra el impacto en la hidrología del valle de México. ¿Por qué no lo hicieron? Tal vez porque para plumas tan distinguidas, y para un debate estéril, el futuro gobierno de López Obrador, empieza a generar dudas sobre la seriedad de su compromiso con las reglas democráticas, la racionalidad económica y las instituciones. Veremos que pasa con las consultas del tren Maya y la refinería de Dos Bocas.

 

                                                                            Por ALEJANDRO DÍAZ CAMACHO

20 de Noviembre de 2018

 

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